Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas
Encuentro de responsables de las fraternidades de Carlos de FOUCAULD.
CASTELFRANCO, Italia, abril 2015
Tema: CARLOS DE FOUCAULD, EL HOMBRE QUE ORA, EL HOMBRE QUE TRABAJA, ¿CÓMO NOS INTERPELA HOY DÍA?
CUESTIONES (envía tus respuestas a Aurelio antes del 1 de enero de 2015, gracias)
1.- Cada grupo y cada persona tiene una manera de vivir el trabajo… ¿Cómo vive nuestro grupo el trabajo en los diferentes contextos? ¿En qué sentido?
2.- (Opcional) ¿Quién soy yo cuando no me dedico a mi profesión, cuando estoy jubilado, en el paro, enfermo…?
3.- Para nosotros, ¿cuál es el nexo entre el trabajo y la oración?
4.- ¿Cómo la oración y el trabajo conforman nuestras fraternidades o comunidades y cómo conforman a cada uno de nosotros? ¿En qué sentido la oración y el trabajo son expresión de nuestra encarnación?


Queremos ser discípulos de Jesús, el de “ay de ustedes los ricos…
arriba y abajo y por preocuparse por cada hermano. Gracias a Charlò CAMILLERI, ocarm., por darnos mañana y tarde de manera sencilla su experiencia de estudio de la espiritualidad de Carlos de FOUCAULD y de Teresa de Lisieux, en ese espíritu misionero que identifica a ambos con un mensaje universal.
nuestra escucha y nuestra mano para ayudar a escribir sus vidas, con alegría y esperanza. El tiempo es un regalo de Dios que nosotros administramos. Dar ese tiempo a los demás es una buena inversión. La experiencia de fraternidad que tenéis es un aval de ese tiempo bien empleado. Eso es un valor que no luce, que no proporciona currículo o posición social y eclesial relevante. Pensamos a veces en un futuro que ni sabemos cómo va a ser; nuestro presente es lo que cuenta, tanto para nosotros como para Dios. ¿Cuál es el futuro de nuestra fraternidad, si ya somos mayores? En las manos de Dios está.
romper etiquetas ni crear otras nuevas. Se trata de ofrecer desde nuestra pobreza que un presbítero diocesano necesita de una espiritualidad que le identifique con la misión de Jesús. Y una forma de vida que le haga ser amigo de compañeros y abra su corazón en la revisión de vida. Una espiritualidad del desierto y una espiritualidad que hace de la adoración un momento de gracia y de amistad con Jesús. Una espiritualidad que ayude al trabajo en equipo, a realizar en común las tareas pastorales, que comprometa con el mundo y la vida de los más pobres, como pobres, no como desertores de clase social.
Gracias a todos por ser así.








