Carta de Navidad del responsable general, 1 de enero 2020

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“Un niño nos ha nacido, y un Hijo se nos ha dado” (Isaías 9,5)

Amados hermanos,

siento mucho que esta carta de Navidad llegue a ustedes como un mensaje de año nuevo. Se debe a que, en este momento en nuestra diócesis, me han pedido hacer un par de ministerios muy sensibles que a veces me hace perder el equilibrio. Forcejeando con el mal y todas sus complejas sombras que dañan personas, relaciones e instituciones como la Iglesia, repetidamente lucho para sumirme en las manos del Dios amoroso buscando luz, paz interior y amor. Pero a veces, me siento triste, enojado y desvalido. Y así, por la gracia de Dios, estoy aquí, mejor tarde que nunca. Permítanme abrazarlos con cálidos saludos de alegría en sus fraternidades locales, en sus diócesis, países y fraternidades continentales. Aunque todavía muchos de ustedes están sin rostro para mí, continúo susurrando cada uno de sus nombres ante el Amado (Gracias a nuestro directorio que necesita, sin embargo, ser puesto al día). El año pasado, tuve el privilegio de encontrarme con hermanos de Haití, República Dominicana, del Sudeste de los Estados Unidos, Corea del Sur y Myanmar. De una manera especial, el encuentro con la Asociación de la Familia Espiritual de Carlos de Foucauld en Haití en abril pasado, ha cimentado y expandido mi conocimiento de la Espiritualidad y de la Tradición. Gracias, hermanos y hermanas por la acogedora bienvenida, por los fraternos intercambios y el testimonio humilde.

Me gustaría empezar por la primera pregunta que Yahvé hace a Adán en el Génesis: ¿dónde estás? Yo me hago periódicamente esta pregunta justamente para chequear cuán fundamentado estoy en mi realidad. La realidad no es realmente mía sino la realidad de Dios en mí y en el mundo y cuán libre o no libre estoy yo respondiendo a ella. Adán no fue libre, estaba temeroso de su desnudez, escondiéndose de Dios, culpable de su pecado. Sin saberlo, él actuaba desde la distorsión que lo alienaba de Dios y de su verdad. Desde Adán salió una humanidad “agrietada”. Sin embargo, el profeta Isaías profetizó la venida del nuevo Adán: “Dará un vástago el tronco de Jesé, un retoño de sus raíces brotará. Reposará sobre él el espíritu del Señor…” (Isaías 11, 1). Hay una nueva humanidad nacida de un árbol cortado de sus raíces – una humanidad no retenida por el mal sino “divinizada”, restaurada en su bondad original. La grieta está todavía ahí pero no más como un obstáculo, sino como la única apertura para que la corriente de la gracia de Dios pueda entrar. Y así, rezamos, “Oh Dios…concédenos que podamos compartir la divinidad de Cristo, quien se humilló a sí mismo para compartir nuestra humanidad” (Oración colecta, Misa de Navidad).

El Papa Francisco nos ha facilitado mirar de nuevo la escena de la natividad con su carta apostólica “Admirabilis Signum”. El signo más admirable es que el humilde Niño Dios se confío a sí mismo en las manos de una humanidad rota. Mientras la mayoría de la humanidad no estaba lista, los pastores, los animales y el pesebre estaban listos. Ellos representan a la humanidad que recibe a Dios en su más baja pobreza, quebrantamiento, imperfección, suciedad y por este acto radical de auto-donación, nosotros llegamos a ser lo que recibimos. Esto es pura iniciativa divina. El “pesebre” de nuestros corazones, endurecidos y desgarrados por el mal en todas sus formas, tanto estructural, como personal, cuando se coloca ante Dios llega a ser un humilde pero profético espacio para el encuentro, el diálogo, la sanación y la hospitalidad con los muchos rostros ocultos del Emmanuel hoy.

Permítanme traer al cuadro al Hno. Carlos, su vida impetuosa, su conducta radical, su energía incansable, sus cartas apasionadas. El gastó toda su vida tratando de cimentarse a sí mismo en el Misterio de la Encarnación. “Señor, si tú existes, permíteme conocerte”. Él fue un grito por un conocimiento experiencial de Dios. El luchó con el Misterio. Y a través de los suaves y pacientes caminos de Dios, Él lo condujo a una respuesta liberadora al amor de Dios que perdona. Una nueva profundización del Misterio lo hizo decir estas palabras: “mi camino es siempre buscar el último lugar, ser tan pequeño como mi maestro, caminar con él paso a paso como un discípulo fiel. Mi vida es vivir con mi Dios, quien vivió este camino toda su vida y quien me ha dado un verdadero ejemplo desde su nacimiento”. Jesús no hizo otra cosa sino bajar y esto marcó permanentemente al Hno. Carlos. La radical pequeñez de Dios en la Encarnación fructificó en una vida de más abajamiento en la radical humildad de Dios en Nazaret. Belén y Nazaret, son dos misterios fundacionales de Dios revelados en la vida de Jesús que cuando los comprendemos correctamente, tras las huellas del Hno. Carlos, nuestras vidas, nuestra forma de llevar a cabo la misión como sacerdotes diocesanos y la forma en que vemos el mundo, cambia para siempre.

Delante del Misterio, quisiera invitarlos a contemplar las complejas realidades de nuestras fraternidades a nivel local, nacional, regional e internacional, de nuestras diócesis, de nuestra Iglesia y de nuestro mundo. Nosotros ya hemos visto algunas de ellas en Cebú, pero es necesario verlas con nuevos ojos y responder con nuevo entusiasmo y esperanza. El modesto y humilde Dios de Nazaret puede tener sutiles invitaciones para nosotros en estas realidades.

En la reunión de abril de casi 20 miembros de la Asociación, aprendimos que Haití es un país pobre pero rico en fe. Nuestros Hermanitos y Hermanitas de la Encarnación tienen una presencia muy profética y muy concreta en la vida de los haitianos, en agricultura, educación, programas de subsistencia y servicios sociales. Sin embargo, la corrupción en el sistema político está haciendo que todavía el país esté en el oscuro túnel de la pobreza, incertidumbre y desorden. (En este momento la situación está empeorando). Los Padres Jonas Cenor y Charles Louis Jean, anteriormente Hermanitos de la Encarnación, empezaron una fraternidad con 3 hermanos en 2015. El P. Fernando Tapia los visitó e invitó al Encuentro Pan-americano en 2017. Con ocasionales visitas del P. Abraham Apolinario, ellos continúan buscando posibilidades para encontrarse regularmente. El problema no es solo la distancia; es más que eso, el clima político está haciendo peligroso el viajar. ¿A qué está invitándonos Dios?

Nuestra pertenencia a la Asociación es un regalo. Siento un temor reverencial al ver como el Hno. Carlos ha inspirado tantos carismas y tanto trabajo misionero en la Iglesia y algunos están todavía empezando. Sin embargo, no podemos dejar de lado las tensiones que trae esta diversidad. Pero estas tensiones podrían ser generadoras de vida cuando son vistas en la agenda más grande del Reino. Todos estamos invitados una y otra vez a beber del mismo Espíritu, de manera tal que todos juntos podamos caminar en armonía. Por lo mismo, la Asociación nos está pidiendo un compromiso más activo en términos de correspondencia y participación en los encuentros. Yo tengo dificultades con el francés, así es que he invitado al P. Matías Keil para que nos represente.

La fraternidad en Santo Domingo y en Santiago es muy viva, pero está envejeciendo. El Obispo emérito, Rafael Felipe, es un miembro pionero y su presencia y testimonio de vida es como un faro tanto para el clero como para los seminaristas de Beni. Él ha estado introduciendo la fraternidad entre los seminaristas y ha predicado un par de retiros sacerdotales sobre la Fraternidad. El P. Lorenzo, un sacerdote muy dinámico de una parroquia pequeña, vive en una comunidad semi-monástica de sacerdotes, hermanas y seminaristas. El P. Angel Marcano, sin embargo, hace la pregunta que todavía busca respuesta: ¿por qué después de 30 años no hemos crecido? ¿A qué está Dios invitándonos?

En mayo, tuve el privilegio de participar en el 40° aniversario de la ordenación sacerdotal del P. Jerry Reagan, en Toybee Island, Georgia, Estados Unidos. Su casa parroquial es una casa de fraternidad donde los sacerdotes pueden venir y quedarse en la noche. El conduce dos horas cada mes para encontrarse con sus hermanos en Augusta, incluyendo al P. Peter Clarke quien tiene ya 91 años. Comenzando con la adoración, después revisión de vida y, terminando con un ágape, sus reuniones han sido muy regulares e íntimas, de tal manera que cuando un hermano decide irse, deja frágil a la fraternidad. Sin miembros nuevos, la fraternidad es aún más vulnerable.

La fraternidad en Corea del Sur es joven y vibrante. El P. Paul, quien vivió en Tamanrasset por algún tiempo, comenzó la fraternidad en 1994 con el P. Philip Yoon y se han agregado mayoritariamente pastores jóvenes. El cristianismo en Corea en muy único porque se asienta en el fundamento de la sangre de miles de mártires que mayoritariamente son laicos. Los hermanos contribuyen con su dinero personal para sostener una casa donde ellos pueden encontrarse para su reunión mensual. Como muchos, ellos luchan con el día de desierto, la revisión de vida y el inglés.

Viendo a los Padres Eugene y Matthew y cómo ellos viven, la fraternidad de Myanmar tiene un rostro ascético. La religión budista mayoritaria, que se nota por la presencia de pagodas por todas partes y por el uso de zapatillas (no zapatos), hace naturalmente simple la vida en Myanmar. Sin embargo, preguntando a un sacerdote que no pertenece a Iesus Caritas acerca de su percepción de la fraternidad, su respuesta me perturbó, “No puedo ser honesto con mi respuesta delante de ellos”. ¿Cuál es el rostro que muestra la fraternidad? ¿A qué está Dios invitándonos? Los hermanos luchan, sin embargo, para encontrar tiempos regulares para sus reuniones, para el día de desierto y para la revisión de vida.

El Cardenal Benjamín Stella, prefecto de la Congregación para el Clero en Roma, me ha escrito una carta a través del P. Aurelio, expresando su profunda cercanía con nosotros y que podamos “vivir de nuevo y con alegría nuestra misión de acuerdo a los principios orientadores” del Santo Padre. El, sin embargo, explica detalladamente algunos desafíos concretos: que tomemos en serio el Mes de Nazaret, que nuestra fidelidad a los medios de crecimiento espiritual ad intra es un requisito necesario para una auténtica misión ad extra, que nuestro salir hacia las periferias necesita ser acompañado por nuestra conversión permanente en orden a dar fruto. El equipo internacional ha programado encontrarse con el Cardenal en Roma en Julio de este año.

En nuestra reunión de equipo en octubre pasado, nosotros, sus hermanos del equipo internacional hemos discernido un sendero principal que necesitamos tomar. Entrenaremos un equipo de sacerdotes itinerantes que presentarán la Semana de Fraternidad (inspirada en el modelo de Brasil), a los seminaristas de 4° año de teología, a sacerdotes jóvenes e incluso tenerla disponible como retiro anual para sacerdotes. Necesitamos escribir a los ordinarios locales y estaremos empezando esta arriesgada empresa en Asia.

Finalmente, mi gratitud por la perspicacia financiera y el trabajo duro de nuestros dos Matías: el P. Matías Keil de Austria, nuestro tesorero general, y al P. Matías Fobe de Alemania, nuestro consultor financiero. Tenemos ahora una nueva cuenta bancaria bajo dos firmas: la del P. Matías Keil y la mía. Hablando de finanzas, el equipo internacional ha acordado que los hermanos que necesitan ayuda para participar en el Mes o en reuniones en el extranjero, necesitan primero ser apoyados por las fraternidades locales y del país y solo entonces se le pedirá ayuda al fondo internacional, después de la debida consulta al responsable continental. Esto es para detener la sub-cultura de tener derechos y usar la fraternidad como un pasaporte para viajar al extranjero.

Hermanos, Navidad es un tiempo oportuno para dar a luz. Nos movemos hacia adelante en el año nuevo, mirando hacia atrás al Padre que nos dio a Jesús. Nosotros también necesitamos dar a luz nuestra simplicidad de vida, nuestra alegría de ser, nuestra humildad y nuestra amorosa compasión hacia los pobres. Uno al lado del otro, juntos como hermanos y amigos, caminamos en la fe no en la visión, para nuestra permanente configuración con la vida y ministerio de Jesús, inspirados por el Hno. Carlos y para nuestro vivificante trabajo misionero con el amado pueblo de Dios.

Bondadosamente ofrezcan una oración por mí, su ineficiente hermano responsable.

Con mi abrazo fraterno,

Eric Lozada.

PDF: Carta del Navidad del responsable general, 1 enero 2020, esp

Chile: Jornada de Evaluación de las Semanas de Nazaret para Jóvenes

Entre el 3 y 5 de febrero recién pasados, se realizó la jornada de evaluación de las ocho versiones de la Semana de Nazaret para jóvenes que se han llevado a cabo, ininterrumpidamente desde el año 2012.  La jornada tuvo lugar en el Santuario de Santa Rosa de Pelequén, gracias a la acogida y apoyo permanente de su rector, el padre Juan Carlos Farías, a quien extendemos nuestro profundo agradecimiento.

Este encuentro contó con la presencia de distintos representantes de la familia de la espiritualidad del Hno. Carlos de Foucauld: la hermana Donata Cairo (Hermanitas de Jesús), Haydee Maldonado (Fraternidad Laica), Magaly Carreño (Instituto Secular Fraternidad Jesús Cáritas), el padre Fernando Tapia (Fraternidad sacerdotal Iesus caritas) y también de algunos jóvenes participantes de distintas versiones de la Semana de Nazaret para Jóvenes: Ximena Hormazabal y Osvaldo Muñoz. El encuentro se desarrolló en un ambiente marcado por la oración comunitaria, la celebración y adoración eucarística y el compartir fraterno.

El primer día de la jornada, estuvo dedicada a revisar la historia de las Semanas de Nazaret para jóvenes, desde su origen hasta sus distintas versiones, a partir de un documento síntesis elaborado por nuestro amigo y hermano Javier Pinto (teólogo), quien ha formado parte de la mayoría de los distintos equipos organizadores de esta instancia a largo de los años. Ese texto ha sido usado como documento de trabajo, donde se habla tanto de las acentuaciones de cada Semana de Nazaret así como de los testimonios entregados por algunos participantes al término de cada una de ellas.  Con esta información los asistentes a la jornada hicieron una relectura del documento, un posterior análisis sobre aquello que les llamó más la atención y formularon algunas conclusiones para el futuro de esta actividad juvenil.

Durante la mañana del segundo día, se dió un espacio para que Ximena y Osvaldo pudieran dar conocer detalles de su experiencia, las temáticas y la metodología tratadas en el Primer Encuentro de Jóvenes de América, organizado por la Fraternidad Laica Carlos de Foucauld y que fue realizado en Costa Rica durante el mes julio de 2019. Luego se expuso los resultados de la encuesta aplicada en forma online y que fue respondida por 17 participantes de las distintas Semanas de Nazaret para Jóvenes, como una forma de contar con su impresión transcurrido un tiempo importante después de vivir esta experiencia. Este número coincide también con el promedio de jóvenes participantes a lo largo de las ocho versiones de la Semana de Nazaret.

En el contexto de estos resultados, se tuvo muy presente tanto las luces como las sombras de estas semanas, de manera de tomar los resguardos apropiados para el futuro. En la tarde del mismo día, se dió inicio al proceso de sistematización de la Semana de Nazaret para jóvenes, a partir del documento síntesis, los resultados de la encuesta y la experiencia personal. Dicho trabajo estableció entre otras cosas, los objetivos y temáticas de cada dia de la semana de Nazaret, así como los perfiles para el equipo organizador, de los participantes y los criterios para elección del lugar de realización. Este documento estará completado en los próximos meses y será traducido al menos, al inglés, francés e italiano, de modo de ofrecerlo como un aporte para la familia espiritual del Hno. Carlos en otros países.

El último día de la jornada tuvo un énfasis en la creación de otros espacios para jóvenes que ya han participado en varias versiones de la Semana de Nazaret. Entre las alternativas se encuentra la vinculación a la experiencia de profundización en el desierto durante un fin de semana, espacio que ya se realiza por parte de laicos de la familia espiritual del Hno. Carlos. La otra opción es la experiencia de misiones, anunciando el evangelio de Jesús de Nazaret con el carisma de Carlos de Foucauld, proyecto que está en desarrollo.

Finalmente, se estableció que la próxima Semana de Nazaret para Jóvenes se llevará a cabo en el Santuario de Santa Rosa de Pelequén, gracias al apoyo y colaboración del padre Juan Carlos Farías, entre el 30 de enero y 06 de febrero del 2021. Este encuentro estará destinado para jóvenes que participan por primera vez de la Semana de Nazaret. Por su parte, el equipo organizador estará conformado, en primera instancia por los asistentes a esta jornada, aunque sabemos que podemos contar con el apoyo del padre Juan Barraza, Eliette Gutiérrez, el padre Arturo Mancilla y Javier Pinto, quienes por diversas razones, no pudieron asistir a esta instancia de evaluación.

Queremos agradecer a Dios por estos días de fraternidad, de memoria agradecida por su paso en este regalo que ha sido la Semana de Nazaret para Jóvenes y el nuevo impulso que le está entregando a este encuentro de jóvenes con Jesús de Nazaret en las huellas del Hno. Carlos.

Fraternalmente en Cristo.

Asistentes Jornada Evaluación
Semana de Nazaret para Jóvenes 2020

Santiago, 08 de febrero de 2020

PDF: Relato Jornada de Evaluacioìn Semana de Nazaret para Jovenes 2020

Horeb Ekumene febrero 2020

EN ESTE NÚMERO

Restauración del sentido religioso. Por Luigi Giussani 03
Medicina pastoral en Hipócrates. Por Gottfried Roth 10
Diálogo Interreligioso en Tibhirine. Completando la historia de “Des hommes et des dieux”. Por Frère Ivo Dujardin OCSO 16
Naturaleza. Por José Luis Vázquez Borau 30
Carlos de Foucauld y la contemplación. Por Manuel Hoda 36
TEXTOS DE CARLOS DE FOUCAULD 40
FAMILIA ESPIRITUAL: Presbíteros misioneros a la luz de Carlos de Foucauld. 42
DESDE LA ERMITA. Por Emili M. Boïls 44
LIBROS 46

PDF: Horeb Ekumene febrero 2020

Papa Francisco y hermano Carlos. Retiro fraternidad de México. Hermanita María Lourdes de Jesús

Me han pedido intercambiar con ustedes sobre el tema de la visión apostólica/misionera del Papa Francisco y el Hermano Carlos. Es verdad que como seguidora de Jesús según la inspiración de Carlos de Foucauld, encuentro mucho impulso y confirmación en la visión de misión y de evangelización del Papa Francisco. Lo que hoy comparto con ustedes son algunos de estos aspectos. Y seguramente que ustedes, a partir de su experiencia y de su comunión con el Hermano Carlos, podrán añadir y enriquecer lo que yo pueda decir.

Lee el documento completo (PDF): Papa Francisco y el hermano Carlos

Horeb Ekumene, enero 2020

EN ESTE NÚMERO

03 El arte religioso. Por José Luis Vazquez Borau.
10 Drogas y drogadicción en América Latina: modelos de intervención comunitaria eclesial. Por Silvano Malini.
16 La conciencia moral. P or José Ramón Ayllón.
26 Teresa de Lisieux, doctora de la misión evangelizadora de la Iglesia. Por François-Marie Léthel.
47 Triple llamamiento de la familia Carlos de Foucauld en el Hoggar (Argelia). Por J.L. Vázquez Borau.

PDF: Horeb Ekumene enero 2020