Hermano es ser también responsable del otro. Open Hands, junio 2018. Aurelio SANZ BAEZA

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La fraternidad nos hace posible vivir el concepto de hermano más allá del lugar de una familia. Hermano es ser más que amigo o compañero. En la vida religiosa se usa mucho la expresión “hermanos en Cristo”. Esto puede suponer un realidad o bien una forma educada de hablar. A mí me gusta más “hermanos como Jesús”. Somos una parte de él y él de nosotros.

En la fraternidad ser hermanos es también ser un apoyo en su misión, en su persona como trabajador, que me preocupe lo que hace, sus ilusiones, su salud, sus problemas, sus alegrías… No sólo somos hermanos para rezar juntos, o celebrar la eucaristía y darnos el abrazo de la paz. Somos hermanos cuando la vida se hace problema y cuando la vida fluye con sencillez, en lo pequeño, en Nazaret.

En la revisión de vida tenemos el espacio donde ponemos sobre la mesa el libro abierto de nuestro corazón. Es importante que el libro esté abierto, que se pueda leer, que no le falten páginas, aunque las páginas sean viejas, o arrugadas, o manchadas…

Ser hermano es ser también responsable de la alegría de los otros hermanos, en su vida, porque vivir la fraternidad en el encuentro mensual o en un retiro no es difícil. Lo que nos hace misioneros es seguir siendo hermano en cada día de nuestras vidas. Por eso mi misión es también la misión de mis hermanos, y mis dificultades son objeto de ayuda de los demás, y así recíprocamente.

La fraternidad no es sólo un grupo de compañeros sacerdotes, con una espiritualidad, la del hermano Carlos, que nos guía y nos da un estilo pastoral y celebrativo. Los hermanos en la fraternidad debemos tener la libertad para decirnos con claridad las cosas. Si no con una comunicación perfecta, sí con una palabra sincera, transparente, donde nos podamos escuchar los unos a los otros. Por eso la revisión de vida es el medio donde nosotros nos miramos en el espejo de los demás, donde nos quitamos lo pesado en nuestras vidas que nos paraliza algunas veces, o que nos provoca miedos o prejuicios. La revisión de vida es un espacio de armonía, donde los que miran son los ojos del corazón, como miraba Jesús.

Carlos de FOUCAULD nos enseñó en la complejidad de sus búsquedas, sus cambios, a encontrar la voluntad de Dios, que es lo que Dios quiere para el mundo, para la Iglesia, para nuestras fraternidades, para cada uno de nosotros. No es una receta médica o consuelo psicológico. Es saber escuchar a Dios en el silencio, poder vivir el estilo de Nazaret con las personas de nuestro entorno, sean religiosas o no, sean cristianas o de otras confesiones. Cuando nos ayudamos como hermanos a vivir esto, dejando la teoría a un lado, estamos ayudando al mundo a ser más feliz.

Tenemos muchos desafíos en nuestras vidas, como sacerdotes con muchas responsabilidades, y como misioneros. El Evangelio es el camino de cada día, y hay que luchar, como Jesús, con nuestras fuerzas, las que tenemos. El estilo de misión del hermano Carlos nos llama a responder a ese desafío. La sociedad nos exige ser eficaces y eficientes, y nos impone un ritmo que no nos hace bien. Nuestro espíritu, vida de oración, nuestro ser integral, se encuentra a veces herido, dañado. Los hermanos nos ayudan a curar las heridas, a transformarnos, a ser hombres nuevos.

En enero de 2019 celebraremos nuestra Asamblea General en Cebu, Filipinas, y este tema de la misión como sacerdotes diocesanos inspirados por el carisma de Carlos de FOUCAULD va a ser estudiado, tratado, con muchas llamadas a nuestras vidas personales y a las fraternidades del mundo. No lo dejemos para el último momento…

Ánimo y fuerza en el próximo Mes de Nazaret también en Filipinas. El Mes de Nazaret es el espacio y tiempo de un gran privilegio para vivir la fraternidad en toda su extensión, encontrando a los demás, a los hermanos, encontrando a Jesús, viviendo el desierto como el regalo de Dios que nos busca para darnos todo su amor y llamarnos hijos suyos.

Un abrazo grande y fraternal.

Aurelio SANZ BAEZA, hermano responsable

Perín, Cartagena, Murcia, España, 10 junio 2018

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Nuestro hermano Silvio GUTERRES DUTRA, nuevo obispo

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Gran alegría para la fraternidad y para la Iglesia brasileña ha sido el nombramiento de nuestro papa Francisco de nuestro hermano Silvio como obispo.

Tuve la alegría de compartir con él el retiro de las fraternidades de Brasil en Florianópolis, y en febrero último la II Asamblea Panamericana de la fraternidad en Santo Domingo. Su estilo cercano y fraternal siempre ha sido para todos un bien, un premio de los muchos que Dios nos da sin merecerlos.

Silvio nació el 6 de junio de 1966 en Encruzilhada do Sul (Rio Grande do Sul). Estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Católica de Porto Alegre, y se licenció en Teología Pastoral en la Lateranense de Roma.

Fue ordenado sacerdote el 18 de diciembre de 1993 en la diócesis de Porto Alegre, y tras varias misiones pastorales en parroquias y seminario, desde 2013 es rector del Seminario de Viamâo.

Pertenece a la fraternidad de Porto Alegre y es el responsable nacional de las fraternidades de Brasil, sustituyendo a Gildo.

Su consagración como obispo será en el polideportivo de Charqueadas, junto a la iglesia de Cristo Rei, a las 15 horas el 22 de julio de 2018, y comenzará su misión como pastor de la diócesis de Vacaria el 5 de agosto, a las 10 horas, en la catedral de Nossa Senhora de Oliveira.

Unamos nuestra alegría, nuestra oración, por Silvio y su iglesia diocesana, por la gente sencilla que nos enseña el camino de Jesús en sus pasos, en sus esperanzas, en sus luchas justas.

Aurelio SANZ BAEZA, hermano responsable

PDF: Nuestro hermano Silvio GUTERRES DUTRA, nuevo obispo, es

Carta de Pascua de Jean-François y Aurelio, Perín, 23 marzo 2018

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Queridos hermanos,
os escribimos desde Perín, España, donde nos hemos reunido para preparar la Asamblea Mundial de la fraternidad sacerdotal Iesus Caritas en Cebu, Filipinas.

Estamos cerca de la Pascua, aún con frío, pero en primavera.

Hemos realizado la Carta de Convocatoria para esta asamblea, y junto a los 56 delegados o responsables que participarán, todos los hermanos de Iesus Caritas están implicados. Teniendo en cuenta la coyuntura de la vida del mundo y de la Iglesia, que subraya la actualidad de la espiritualidad de Carlos de FOUCAULD, por una parte la evolución del mundo: los cinco continentes son cada vez más interdependientes, el gran movimiento migratorio, la degradación del planeta se acentúa, mayores diferencias entre ricos y pobres, los conflictos locales con repercusión internacional (Siria, Yemen…), el dios dinero con tanto poder… Vemos a muchos países replegarse sobre sí mismos, con el proteccionismo y al mismo tiempo la desconfianza de unos y otros.

La evolución de la vida de la Iglesia: el papa Francisco, mirando esta situación mundial, nos presenta los desafíos en la misión de la Iglesia. En la exhortación apostólica Evangelii Gaudium llama a toda la Iglesia a retomar una dinámica de evangelización, centrados en Cristo, y saliendo al encuentro del hombre, particularmente a los más pobres, a las periferias. En Laudato si, nuevamente, nos pide movilizarnos en torno a la figura de Francisco de Asís para practicar una feliz sobriedad y una solidaridad con los más frágiles de nuestro mundo. Sentimos en nuestras comunidades y diócesis la resistencia a este movimiento de conversión a la que nos llama el papa Francisco. Nosotros, sacerdotes en fraternidad, discípulos del hermano Carlos, debemos comprometernos en esta situación motivados por las intuiciones de Carlos de FOUCAULD: gritar el evangelio con la vida, ser presencia del evangelio en el corazón del mundo que no conoce a Cristo; las llamadas a ser hermanos universales y hacer posible en nuestras comunidades una dinámica de salida y de diálogo; llamada a vivir la espiritualidad de Nazaret, es decir, la pobreza, la oración y la cercanía con los pobres. Por tanto, no ser una Iglesia narcisista que se mira sólo a sí misma.

En nuestra asamblea de Cebu, Filipinas, tendremos presente esta triple fidelidad: a Cristo, al hermano Carlos, al papa Francisco. Por eso es tan importante que cada hermano ponga de su parte en esta asamblea, por la oración asidua pidiendo la intercesión de Carlos de FOUCAULD, la comunión fraterna entre nosotros, por la comunicación de unas fraternidades y otras de todos los países… Para eso tenemos un medio de comunicación que es la página iesuscaritas.org Os invitamos a enviar vuestros artículos, reflexiones, noticias…

Gracias por todos los esfuerzos para preparar bien nuestra asamblea mundial, con el trabajo del Cuestionario de Filipinas, y por colaborar económicamente para ayudar en los viajes de hermanos que no pueden hacer frente a este gasto.

En estos días de trabajo hemos participado de la vida de muchas personas, de situaciones humanas agradables y otras más complicadas; hemos vivido la oración y la eucaristía pidiendo por todos vosotros y especialmente por Gianantonio, de Italia, operado de su cáncer en estos días.

Que la alegría de la Pascua nos salga de un convencimiento pleno de que Jesús está vivo en las personas, situaciones que nos rodean, en los movimientos del mundo a favor de los derechos del hombre y de la mujer, de tantos corazones buenos que encontramos cada día.

Un abrazo grande y fraternal.

Jean-François y Aurelio

Perín, Murcia, España, 23 de marzo 2018

PDF: Carta de Pascua de Jean-François y Aurelio, Perín, España, 23 marzo 2018, es

Carta de Aurelio a los hermanos americanos, 2 marzo 2018

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Queridos hermanos,

ha sido un gran gozo participar en la II Asamblea Panamericana de la fraternidad en Santo Domingo y compartir la vida y preocupaciones, las esperanzas y realidades de los hermanos presentes y de los ausentes. Junto con Mark, como equipo internacional, he sentido la universalidad de la vida de la fraternidad y el espíritu de Carlos de FOUCAULD tanto en los trayectos de vidas como en las respuestas a los desafíos de nuestro tiempo.

Gracias por todo lo que se ha trabajado, antes y durante la asamblea. Valoro el esfuerzo de todos: los responsables de cada país preparando las respuestas a los cuestionarios, el trabajo de Fernando con la coordinación, los hermanos dominicanos con la preparación de la asamblea y hacer que estuviéramos como en casa… Nuestro hermano Francisco, arzobispo de Santo Domingo, con su hospitalidad y cercanía… Nuestro hermano obispo Rafael, con su testimonio de fidelidad a la fraternidad y al pueblo… Son muchos los motivos para estar agradecidos.

Desde cada persona, los hermanos, la comunidad de hermanas carmelitas y los trabajadores de la casa donde estábamos, el trabajo de Raisa, la gente que conocimos en las parroquias y comunidades, se recibe un don. Es el ser humano que nos da lo mejor de sí mismo. Cuando vamos por la vida de peregrinos, cuando salimos de nuestro “yo” para encontrarnos con el “otro”, y nuestra actitud no es estar a la defensiva, sino de recibir y ser acogidos, sin juzgar, sin prejuicios, se hace posible la fraternidad, y se crea ese momento contemplativo de entre las personas, que es más profundo aún cuando hace tiempo que no nos hemos visto. Por eso, la gran alegría de encontrar de nuevo a hermanos y fundirse en el abrazo fraterno.

Gracias a Carlos Roberto y Eleuterio por sus dos ponencias tan interesantes e interpeladoras. Nos han ayudado a tener una opinión más justa, a profundizar en las llamadas desde la Biblia y la Laudato si del papa Francisco hacia la realidad del mundo de la migración y de la ecología, en el cuidado de la casa común. Esto ha supuesto una toma de conciencia sobre los desafíos que se presentan no sólo en América sino en todo el mundo. Nuestro hermano Carlos tuvo esa conciencia desde su viaje a Marruecos, como científico, y aprendió de la gente sencilla cómo valorar lo que se tiene, cómo valorar al extranjero; por qué su fe, su cultura, su color o pensamiento nos interroga, ya que es distinto a nosotros. El mensaje de fraternidad universal de Carlos de FOUCAULD queda una vez más en el presente, en nuestros “presupuestos” pastorales y personales.

Los tiempos de oración, en la adoración, en la celebración de la eucaristía, creo que nos han ayudado no sólo a pensar, sino a trabajar en equipo y hacer entre todos un buen trabajo que ayude a todos los hermanos de América.

Echamos de menos a los hermanos de México, pero valoramos sus aportaciones en el cuestionario. Nos sentimos cerca de Douglas, en Venezuela, que está intentando dar a conocer la fraternidad en su país, contactando con sacerdotes motivados por Nazaret y el estilo misionero del hermano Carlos.¡Bravo, Douglas! Y mucho ánimo a la fraternidad de Argentina en la preparación del Mes de Nazaret en el próximo julio.

Hoy escribo con el dolor y la preocupación por los ataques terroristas en Burkina Faso. Todo el día estoy pendiente de noticias. Me duele mucho que se ataque a cualquier persona, y más aún a un país que amo tanto. Pido oraciones.

Y le pido a Dios y a su Madre que nos bendigan, que ilumine con su Espíritu nuestras vidas, nuestras comunidades, nuestras familias. Que sepamos mirar a Jesús en la adoración con confianza plena de amigo, que escuchemos al Señor en el desierto, con sus largos silencios y esperas -los de Él, a la búsqueda de nosotros-, que pongamos nuestro corazón en la revisión de vida, como un libro abierto, real, no de ciencia ficción o de historia, que sean los más abandonados quienes nos motiven en el camino del Evangelio.

Un gran abrazo transoceánico.

Aurelio SANZ BAEZA, hermano responsable

Perín, Cartagena, España, 2 de marzo 2018

PDF: Carta de Aurelio a los hermanos americanos, 2 marzo 2018, esp

II Asamblea Panamericana: propuestas de compromiso misionero

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Santo Domingo, República Dominicana, febrero 2018

Proponemos volver a estudiar el documento “Propuestas para el crecimiento de nuestras Fraternidades”, elaborado en nuestra primera Asamblea panamericana, México, febrero 2016. Creemos que está plenamente vigente.

PROPUESTAS PARA RESPONDER AL DESAFÍO MIGRATORIO

1. UN SIGNO DE LOS TIEMPOS

La presencia de grandes cantidades de inmigrantes y refugiados en nuestros países no puede dejarnos indiferentes. Son un verdadero signo de los tiempos, que debemos examinar continuamente para descubrir las llamadas que Dios nos hace.

En general, nos hemos sensibilizado al respecto de la discriminación que sufren los inmigrantes, y frente a políticas que favorecen a los más poderosos; los “dueños de casa” hacen sentir su poder a los que vienen de fuera. En varios países, por miedo, se adoptan políticas de “derecha”, que rechazan al extranjero. Dada la masividad del fenómeno migratorio, en ciertos países hay temor de que lleguen a tomar el poder.

Las causas por las que se emigra son variadas, no solo la injusticia, sino también la búsqueda de una mejor calidad de vida. Detrás de esto está el capitalismo cruel y la desigualdad que genera.

En cuanto a la actuación de la Iglesia, en muchos países falta una palabra más clara y fuerte de parte de la Iglesia, y acciones concretas. Algunos de los hermanos de nuestra fraternidad están presentes en zonas donde se defienden los derechos de los inmigrantes, pero a veces no cuentan con el apoyo del mismo presbiterio o de los obispos.

2. ILUMINACIÓN

La Palabra de Dios y la espiritualidad del hno. Carlos nos interpelan a tratar a cada inmigrante y refugiado como un hermano. “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, varón ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús” (Gal 3,28).

Valoramos en el testimonio del hno. Carlos el entregarse a todos y especialmente a los más abandonados, siguiendo el ejemplo de Jesús, que vivió el último lugar. Vemos en él un ejemplo de integración con la cultura, y de ir al encuentro de los demás, sin esperar a que ellos vinieran, aprendiendo su lengua, valorando su religiosidad. Carlos de Foucauld trabajó por los últimos, siendo francés en un mundo árabe. No tenía miedo a las amenazas, asumió riesgos y regaló un testimonio de cercanía física, cultural, social y religiosa con los nuevos hermanos. Es una presencia gratuita, sin esperar retribución y siempre disponible, aunque le interrumpieran su oración. Vuelve al pobre como un camino de salvación.

3. PROPUESTAS CONCRETAS

A. Queremos ser Iglesia en salida. Por lo tanto, proponemos no solo acoger a los inmigrantes sino ir a su encuentro y ponernos a su servicio para descubrir sus necesidades y responder a ellas en la medida que podamos, para favorecer su integración: escuelas de idioma, asesoría legal, documentación, acompañamiento pastoral.

B. Formarnos como pastores, junto con nuestras comunidades, sobre el desafío de la inmigración, tanto a nivel nacional como regional.

C. Conocer los organismos sociales y eclesiales que trabajan con inmigrantes, para involucrarnos en lo que ya se está haciendo.

D. Favorecer los espacios para la expresión de la propia cultura, por ejemplo, la liturgia.

E. Desarrollar nuestra función profética de anuncio y denuncia de las situaciones de injusticia hacia los inmigrantes.

F. Tener una actitud de cercanía hacia los sacerdotes que vienen de otros países a nuestras diócesis, mostrándonos para ellos como hermanos universales.

PDF: Propuestas de compromiso misionero. II Asamblea Panamericana

Mes de Nazaret 2018 – Fraternidad argentina

Desde su conversión, Nazaret fue una obsesión para el Hermano Carlos. En su búsqueda por intentar vivir este llamado, va pasando por distintas experiencias en las que intenta acercarse lo más posible al misterio de la encarnación. Quienes nos sentimos inspirados por las huellas de este hombre de Dios, también nos sabemos buscadores de Nazaret.

Del 10 de julio al 7 de agosto se ha llevado a cabo el Mes de Nazaret de la fraternidad de Argentina. Desde el año 2003 que no se realizaba. La comunidad se constituyó con Jorge Cloro (Chicho), Eleuterio Ruiz, Marco Bustos y Roberto Ferrari (Tino). La hospitalidad de Carlos Joaquín, de la fraternidad de Córdoba, nos recibió en El Condado (Cosquín). Trabajo, oración, revisión de vida, estudio, desierto… fueron dando forma a la vida cotidiana del mes. No faltaron los paseos y peregrinaciones. Cerro Colorado, con el legado de Don Atahualpa Yupanki nos recibió un sábado. La Rioja, tierra de mártires nos encontró en Punta de los Llanos para hacer memoria de Mons. Angelelli y sus compañeros. La tercera semana realizamos los ejercicios espirituales con el acompañamiento de Juan Barraza, de la fraternidad de Chile. La fraternidad argentina acompañó con gestos y oración este mes. También las hermanitas se hicieron presente con su cercanía. Los laicos no dejaron de acompañarnos.

Chicho resume este mes en cuatro palabras: “confianza: que hizo posible una real fraternidad; silencio: personal y comunitario; desierto: como espacio sagrado y de encuentro; alegría: la sal de la vida”.

Marco nos comparte que “ha sido una experiencia de libertad y fraternidad, en la cual cada uno aportó lo propio”, por una parte, y que lo “ayuda a soñar una Iglesia en la cual sea posible una nueva misión desde la amistad”.

Eleuterio resume así el mes vivido: “fue un regalo de Dios, un verdadero Nazaret: sencillez, alegría, libertad, compartiendo la vida, el trabajo y la oración, descubriendo la maravilla de la obra de Dios en cada uno. El lugar paradisiaco, y la buena onda de nuestros vecinos cordobeses ayudaron a crear un clima de familia donde fue hablándonos el Señor”

Tino expresa que “en Nazaret buscamos aprender a vivir lo cotidiano, lo de cada día en nuestras parroquias y destinos, en nuestros trabajos y nuestras comunidades; y aprendiendo a vivir, poder seguir a Jesús que pasa junto a nosotros y nos vuelve a llamar”.

Nos comparten una canción que refleja y sintetiza la experiencia vivida. Las dos últimas estrofas fueron compuestas por la comunidad del mes.

Zamba para mi búsqueda
Buscando voy por el mundo mi destino,
no puedo seguir sin rumbo mi camino.
Quisiera poder cantar la zamba del hombre renacido.
Quisiera poder alcanzar, río que corre,
las aguas del hondo mar.

No soy un fin alcanzado, soy proyecto.
No soy un árbol plantado, yo soy viento.
Nacido para correr, mi vida es promesa para el tiempo.
Cantando yo quiero crecer;
soy primavera del hombre que quiere ser.

Yo soy semilla de la trilla,
tras la muerte va mi suerte.
Soy siembra en el dolor,
cosecha en el amor,
morir es ley de existencia.
Yo quiero en mi zamba cantar,
gritar mi ciencia: vivir es tan solo amar.

Andando por los caminos y desiertos
no canto solo mi canto, yo soy pueblo;
harina hecha pan, canción, herida que cura, vino añejo.
Tan solo quiero contemplar
la vida sin pretenderla modificar.

No soy ilusión pasajera, yo soy sueño.
Camino con mis hermanos, mundo nuevo.
Presente quisiera estar, allí donde estoy, de cuerpo entero.
Yo quiero entregar mi amistad
mate cebado, con gusto de eternidad.

Por último, les compartimos un video con fotos y música resumen de nuestro mes.

Un abrazo, que Dios los bendiga a todos

Marco

PDF: Mes de Nazaret 2018