Carta de Cebu, enero 2019, asamblea general

Destacado

Del 15 al 29 de enero de 2019 hemos recibido del Señor un magnífico regalo : la asamblea internacional de la fraternidad Iesus Caritas en Filipinas. En Cebu, en la « House of Prayer » de Talavera, hemos vivido una bella experiencia de fraternidad universal a la luz de este tema : « Sacerdotes diocesanos misioneros inspirados por el testimonio de Carlos de FOUCAULD ».

Estamos muy agradecidos a las fraternidades sacerdotales Iesus Caritas de Filipinas, así como a la Iglesia diocesana de Cebu, representada por su pastor, monseñor José PALMA, que nos han acogido generosamente. Hemos sido 42 hermanos venidos de África, América, Asia y Europa, cada uno con su lengua, su cultura, su historia, sus experiencias, sus testimonios… Ha sido una preciosa manifestación del Espíritu de Pentecostés.

Hemos tenido la alegría de encontrar al pueblo de Dios en Cebu, a través de la participación en las celebraciones eucarísticas dominicales. Las fiestas del « Señor Santo Niño » y de « San Sebastián » nos han descubierto un pueblo de Dios entusiasta que celebra con una alegría contagiosa.

Dos acontecimientos nos han alegrado y entristecido durante la asamblea : la liberación de nuestro hermano Denis SEKAMANA, en Ruanda, después de una larga prisión, y el atentado el 27 de enero en la catedral de Jolo, con una veintena de muertos y más de 80 heridos. Rezamos por todas las víctimas y el progreso de la paz.

CONTEMPLACIÓN DE LA REALIDAD

El equipo internacional ha coordinado eficazmente las actividades de la asamblea a través de una metodología en tres etapas : contemplar la realidad, discernir y comprometerse. Hemos empezado por la escucha de las realidades que viven las fraternidades en sus países respectivos.

En la sociedad

  • La riqueza está siendo progresivamente peor repartida. Los ricos cada vez son más ricos, mientras que los pobres se quedan en la miseria.
  • Los pobres luchan por defender sus derechos, pero son las primeras víctimas de la violencia y de los tráficos de todas clases que surgen de la pobreza. El desprecio de los hombres por el medio ambiente y la explotación abusiva de los recursos del planeta han provocado una grave crisis ecológica donde los pobres son las principales víctimas.
  • Se desarrollan las migraciones causadas por la violencia y la inseguridad, mientras que los países ricos cierran sus fronteras.
  • En algunos países la aptitud de sus gobernantes para resolver los problemas de la sociedad se pone en duda, y los partidos nacionalistas y xenófobos van teniendo más poder,
  • En otros países, grupos extremistas han dividido las comunidades y extendido el miedo y la desconfianza en el corazón del pueblo.
  • El Islam está atravesado por corrientes contradictorias, y en ciertos países el integrismo y el terrorismo crece. Cristianos y musulmanes sufren.
  • Una creciente creatividad existe gracias a las ONG’s para responder a los grandes desafíos de la defensa de los Derechos Humanos, la inmigración, la ecología, la solidaridad con los pobres y vivir unidos en la diversidad de culturas.

En la Iglesia

  • En algunos países el número de cristianos disminuye y aumenta la indiferencia vis a vis de la religión y de la Iglesia. La secularización y el escándalo de los abusos a menores de sacerdotes y obispos han degradado aún más esta situación.
  • Pero muchos signos de esperanza han aparecido con la exhortación del papa Francisco « Evangelii Gaudium ».
  • Esta exhortación conduce a la Iglesia a un nuevo camino misionero más coherente con las esperanzas de la gente y más fiel al Evangelio.
  • Nos llama a vivir en la sencillez y en la proximidad con los pobres y a salir a « las periferias ».
  • Constatamos el aumento de laicos que están más comprometidos en su fe y que ellos mismos van siendo los evangelizadores.
  • Nos encontramos más abiertos al diálogo con los laicos y con los creyentes de otras confesiones y otras religiones,
  • Tenemos la necesidad de desarrollar iniciativas pastorales para formar pequeñas comunidades de base haciendo crecer la semilla del Evangelio en medio de los desafíos a los que el pueblo tiene que hacer frente.

En las fraternidades

  • Disminuye el número de miembros en algunas fraternidades por razón de la edad
  • En numerosas fraternidades la revisión de vida y la jornada de desierto no se practican. ¡Es un desafío que debemos tomar en serio !
  • Las fraternidades están creciendo en países del Sur.
  • Existe una buena comunicación entre las fraternidades del Norte y el Sur.
  • La vida de fraternidad se desarrolla gracias a los encuentros mensuales.
  • Las fraternidades viven parcialmente la adoración eucarística.
  • La voluntad de proximidad con los pobres es prioritaria en nuestros compromisos.

LOS CRITERIOS DE DISCERNIMIENTO

Las meditaciones de cada día, las conferencias y el compartir la experiencia nos han ayudado a profundizar en el discernimiento de todas las realidades contempladas.

Emmanuel ASI y Honoré SAVADOGO nos han facilitado meditar a diario el Evangelio del día y pensamientos del hermano Carlos. El primero nos ha invitado a acoger la llamada de Cristo a abrir nuestros corazones a nuestros hermanos y hermanas marginados y el segundo a seguir de cerca los pasos del hermano Carlos.

Las conferencias de Maurício da SILVA, de Jean François BERJONNEAU y de Manolo POZO OLLER nos han llevado a redescubrir los fundamentos de la misión y de la espiritualidad misionera del hermano Carlos y del papa Francisco. Esto ha sido una urgente llamada a asumir las convicciones misioneras para llegar a ser « Iglesia en salida » que anuncia la Buena Noticia a quienes se encuentran en las periferias geográficas y existenciales de la vida. Nos ha hecho resaltar algunos desafíos actuales en la misión : la degradación de nuestra « casa común », la emigración y el diálogo con los musulmanes.

En el capítulo de testimonios, nos hemos sentido muy motivados por el compartir de Mariano PUGA acerca de su experiencia pastoral con los pobres y oprimidos. También Fernando TAPIA nos ha presentado el documento sobre el Mes de Nazaret preparado por él, Jean-Michel BORTHEIRIE y Manolo POZO OLLER. Nos motivamos unos a otros para encontrar el tiempo necesario para este importante ejercicio de nuestra espiritualidad que nos facilita esta preciosa guía.

LAS LLAMADAS QUE ESCUCHAMOS

De cara a esta situación, y según los criterios enunciados, he aquí las llamadas para nuestra fraternidad :

En el corazón de nuestras sociedades

  • Queremos poner en práctica en nuestros países esta « fraternidad universal » a la que nos llama el hermano Carlos, poniéndonos al lado de los más pobres.
  • Para respetar con ellos este planeta que nos ha confiado el Creador,
  • Para luchar con ellos para que haya más justicia.
  • Para que la dignidad de cada persona sea respetada y cada uno pueda tener su parte de pan y de trabajo.

Al servicio de nuestras Iglesias

Hemos escuchado la llamada a :

  • Participar plenamente en esta « transformación misionera » a la que nos llama el papa Francisco en la « Evangelii Gaudium».
  • Consolidar las comunidades cristianas de base en torno a la Palabra de Dios.
  • Desarrollar la colaboración entre sacerdotes y laicos para comprometernos juntos en la misión, y luchar contra el clericalismo.
  • Ayudar a nuestras comunidades a estar « en salida hacia las periferias geográficas y existenciales ».
  • Hacer de la pobreza en nuestras comunidades un camino de solidaridad con los pobres.
  • Aprender a dialogar con los que creen o piensan de otra manera.
  • Contribuir a vivir con todos los grupos que componen la sociedad.
  • Invitar a nuestras Iglesias a acoger a los inmigrantes como hermanos y a Cristo mismo.

En nuestras fraternidades

Nos sentimos llamados a una conversión en la práctica de los medios de la fraternidad :

  • Hacer una auténtica « revisión de vida » como trampolín para la misión,
  • Respetar todos la adoración eucarística y los días de desierto indispensables parta seguir a Cristo en el camino hacia los otros.
  • Hacer del Mes de Nazaret una importante etapa para releer nuestro ministerio y ajustarlo al camino del hermano Carlos.
  • Desarrollar la relación entre las fraternidades de los diferentes continentes, gracias a la página « iesuscaritas.org ».
  • Dar a conocer la espiritualidad del hermano Carlos a las jóvenes generaciones.

LA ELECCIÓN DEL NUEVO RESPONSABLE INTERNACIONAL

Le agradecemos a Aurelio y a su equipo por el precioso trabajo llevado a cabo durante seis años.

Hemos elegido a Eric LOZADA, de Filipinas, como responsable internacional. Es el primer hermano de Asia en asumir esta responsabildad. Invocamos sobre él el soplo del Espíritu Santo para que sea fecunda su misión. Ha hecho su equipo de trabajo compuesto por Fernando TAPIA, Honoré SAVADOGO, Matthias KEIL y Tony LLANES.

Contamos con estos hermanos nuestros del nuevo equipo para que nos ayuden a « gritar el Evangelio con toda nuestra vida » y dar un nuevo aliento espiritual y misionero a nuestras fraternidades, pues como nos recuerda el papa Francisco, « Cristo resucitado y glorioso es la fuente profunda de nuestra esperanza, y su ayuda no nos faltará en el trabajo de la misión que nos confía », (Evangelii Gaudium N°275).

Los hermanos responsables y delegados en la asamblea general de Cebu,
Filipinas, enero 2019

PDF: Carta de Cebu, enero 2019, asamblea general, es

Una Iglesia que sale al encuentro, Manuel POZO

Destacado

Una Iglesia que sale al Encuentro
“Id al mundo entero a predicar el Evangelio” (Mc 16,15)

ASAMBLEA MUNDIAL DE LA FRATERNIDAD IESUS CARITAS

Cebu, Filipinas, enero de 2019

Manuel POZO OLLER, fraternidad de España

  1. La propuesta del Papa Francisco: “Una Iglesia en salida”

“Evangelizar en esta época de grandes transformaciones sociales requiere una Iglesia misionera toda en salida, capaz de hacer un discernimiento para confrontarse a las diversas culturas y visiones del hombre” (Francisco, 9-V-2014). Salida no alocadamente sino como respuesta a la interpelación de Dios. Cada cristiano y cada comunidad es invitada a salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio (Cfr. EG, 20)

Evangelización y caridad a la luz de la Evangelii Gaudium

La Palabra de Dios revela que en el hermano está la permanente prolongación de la Encarnación de Dios. “La Iglesia, misionera por naturaleza, tiene como prerrogativa fundamental el servicio de la caridad con todos. La fraternidad y la solidaridad universal son connaturales a su vida y a su misión en el mundo y para el mundo” (Francisco, 9-V-2014), porque la fraternidad y la solidaridad universal son partes connaturales a su existir y a su misión en el mundo y para el mundo. La Iglesia, misionera por naturaleza, tiene como prerrogativa fundamental el servicio de la caridad a todos.

Un proyecto apasionante de misión.

“Fiel al modelo del Maestro, es vital que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo. La alegría del Evangelio es para todo el pueblo, no puede excluir a nadie” (EG, 23). “Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación” (EG, 27).

Evangelizar a los pobres y dejarse evangelizar por los pobres (EG 198)

Los misioneros al escuchar la interpelación de Dios que les pregunta por el hermano dan un paso adelante para “acoger con amor preferencial a los pobres, teniendo las puertas de la Iglesia abiertas para que todos puedan entrar y encontrar refugio” (Francisco 9-V-2014). En este contexto se entiende el sentido profundo y eclesial de una Iglesia pobre para los pobres que se convierte en sacramento de salvación para todos y desarrollar la capacidad de atracción más por el testimonio de vida que por el mensaje que proclama en palabras. La proclamación del kerigma tiene como primeros destinatarios los pobres porque  tienen una especial apertura a la fe; necesitan a Dios y no podemos dejar de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los Sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe, para añadir a los Directores nacionales que ha de “partir desde los últimos, desde los pobres, desde aquellos que tienen dobladas sus espaldas bajo el peso y la fatiga de la vida.

  1. Iglesia en salida a imagen de Jesús encarnado.

Jesús vino para todos los hombres sin distinción de raza, sexo, cultura, religión, nación. Fue y es salvador universal, ofreciendo su salvación a toda persona, rica y pobre, culta e inculta, justa y pecadora. Acepta la invitación del rico e incluso se autoinvita a la casa del rico, como es el caso de Zaqueo (Lc 19,5), pero siempre invitando a la conversión. Igualmente comparte con el pueblo sencillo. Pero dentro de este claro universalismo, se da también una preferencia especial por los pobres y marginados.

No se trata de una preferencia arbitraria sino radicada en el amor de Dios, justo y misericordioso, que quiere una familia humana unida y solidaria y rechaza todo tipo de discriminación. La marginación es fruto del sistema pagano de salvación, que busca la felicidad en el dinero, el poder, la fama y el honor, y el placer, por lo que sus seguidores buscan y alaban a los que poseen y facilitan estas realidades y a su vez marginan a los que no las tienen. Jesús, fiel al plan del Padre, ofrece otro tipo de salvación auténtica y universal, porque va dirigida a todos y porque cubre todas las facetas humanas, las presentes y las futuras, desde el pecado hasta la muerte, desde la transformación del corazón de piedra en corazón de carne hasta la superación de la muerte con la resurrección. Con ello ofrece la plena felicidad.

En su ministerio eligió las periferias y se dirigió a los que estaban en ellas. Primero, en su existencia humana, elige hacerse hombre no de forma gloriosa sino encarnándose en una naturaleza humana igual a la nuestra, menos el pecado, y “pasando por uno de tantos” (Flp 2,7), que se tradujo en la elección de una familia pobre de un rincón de Galilea, donde vivió y creció como uno de tantos galileos desconocidos. De adulto elige Galilea como lugar de su actuación preferente. Galilea en aquella época era la región de los judíos poco estrictos en su observancia de la ley mosaica, frente al rigorismo que caracterizaba a los habitantes de Jerusalén y de Judea, con mayor formación religiosa y entre los que estaban las élites culturales y religiosas. Estaba habitada por una población rural que se ganaba la vida trabajando en los campos de los grandes terratenientes que habitaban en las varias ciudades griegas de la región y, junto al lago de Genezaret, por una población dedicada a la pesca. Entre esta población convivió y a ellos dirigió el mensaje del Reino. No consta que Jesús actuara en las ciudades griegas de la región, habitadas por las minorías económicas y culturales. Dentro de esta población Jesús tuvo también sus preferencias entre los sectores más marginados: los pecadores, los pobres, los leprosos, las mujeres.

Los pecadores. Cada sociedad tiene unas normas que definen lo ”cultural, moral y políticamente correcto”, aceptando a los que se mueven dentro de ellas y rechazando a los que no. Son normas que cambian con el tiempo y la cultura dominante. En el contexto religioso que vivió Jesús, dominado por una sociedad religiosa legalista que exalta a los justos que cumplen, los pecadores públicos son marginados. A ellos se dirige especialmente Jesús, que los busca (Lc 19,7), come con ellos (Lc 5,29-31), los per­dona (Lc 7,48-50; 22,61s; 23,42s), los ex­cusa (Lc 23,34) e incluso los llama a su seguimiento (Lc 5,27s). La razón es que «no necesitan médico los que están sanos, sino los que están mal. No he venido a llamar a conversión a justos, sino a pecadores» (Lc 5,31-32). Dentro de este grupo de pecadores aparecen los samaritanos, rechazados y despreciados por los judíos por su religiosidad paganizada. Jesús los pone como ejemplo de agradecimiento (Lc 17,11-19) y de misericordia (10,29-37).

Los pobres constituyen un grupo amplio, integrado por todas las personas que tienen ca­rencias de tipo diverso que les impiden vivir como personas e incluye a los misera­bles, mendigos, humillados, ham­brientos, li­siados, cojos, man­cos, ciegos, leprosos, viudas necesi­tadas, mujeres estéri­les (Lc 1,48.52.53; 6,21; 14,13.21; 16,20.22; 18,22; 19­,8; 21,3). Todos ellos son des­tinatarios privilegiados del Reino de Dios y, por ello, de la obra de Jesús (Lc 4,18; 7,22; 14,21; 16,20-25). Entre los marginados destacan los leprosos, a los que se les obligaba a vivir fuera de las poblaciones y consiguientemente viven excluidos del pueblo de Dios. A la población además le estaba prohibido acercarse y tocarlos. Jesús, por su parte, se acerca, toca y cura a los que vienen a él, pidiendo ayuda (Mc 1,40).

Las mujeres. Si todavía hoy existe marginación de la mujer, muchísimo más en tiempos de Jesús, en cuyo ministerio ocu­pan un lugar espe­cial, como pone de relieve san Lucas en su doble obra Evangelio-Hechos de los Apóstoles, donde se las menciona más que los demás au­tores del NT: en el relato de la infancia María e Isabel son las dos protago­nistas. Jesús las cura (Lc 8,43-48; 13,10-17), las de­fien­de (Lc 7,36-50; 13,10-17), las perdo­na (Lc 7,36-50), resuci­ta a una joven (Lc 8,49-56 cf. Hch 9,36-39) y al hijo de una viuda (Lc 7,11-17) y alaba a otra viuda (21,1-4), acep­ta sus servicios ma­teriales (Lc 8,1-3). Con­tra la cos­tumbre de la época, Jesús las admite en su segui­miento (Lc 8,1-3; 23,59), ­ y les enseña (Lc 10,38-42). Son las primeras testigos de la resu­rrección y reciben el encargo de anunciarla a los discípulos (Lc 24,1-11.22). Están presentes en el grupo que persevera en la ora­ción, esperando el don del Espí­ritu (Hch 1,14), se hace notar su presencia en la comunidad primitiva (Hch 6,1; 9,39; 12,12-17; 21,5), aparecen entre los primeros con­ver­tidos de cada nueva comunidad (Hch 16,14s; 17,4.3­4) y cola­boran en el apostolado (Hch 18,2.18.26; 21,9). Entre ellas María, la madre de Jesús, ocupa un lugar especial.

3. Belén y Nazaret, lugares en el extrarradio, en las periferias

Mas tú, Belén de Efratá, aunque eres la menor entre las familias de Judá, de ti ha de salir aquel que ha de dominar en Israel (Miq 5, 1).

Felipe encuentra a Natanael y le dice: “Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley, y también los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, el hijo de José, el de Nazaret”. Le respondió Natanael: “¿De Nazaret puede haber cosa buena?”. Le dice Felipe: “Ven y lo verás” (Jn 1, 45-46).

La referencia a Belén o a Nazaret como lugares que no eran tenidos en cuenta nos hace pensar que la lógica de Dios no es nuestra lógica. Es así que la Iglesia, y nosotros, miembros suyos, existimos para anunciar el Evangelio de Jesucristo, saliendo de nuestras comodidades o apatías, para ir donde están nuestros hermanos, también a las periferias, pues ante cualquier persona se aviva en nosotros la vocación de que todo hombre debe ser salvado en Cristo. Señalar la presencia de su Reino, que con Él mismo ya ha comenzado; provocar la invitación a acoger el don de la fe; llamar a los hombres a la conversión (cf. Mc 1, 15). Comunicarles, con un testimonio coherente y creíble, la seguridad y el gozo de la resurrección, para que vivan “alegres en la esperanza” (Rm 12, 12). Ayudarles a descubrir a Aquel que ya está en medio de nosotros, pero al que todavía no lo reconocen (cf Jn 1, 26). Hemos de ir a la vida, no “balconear”, sino meternos en las entrañas de la existencia, en el espesor de la realidad, como hizo Jesús.

Lo que realmente le importa a la Iglesia -continuadora de la misión de Jesucristo- es ser en verdad “sacramento universal de salvación” (LG 8), partiendo de las situaciones concretas que viven las mujeres y los hombres de hoy. Allí, en los diferentes “Belén” o “Nazaret” de los lugares donde habitamos, nos guía e interpela el Espíritu Santo a través de las necesidades y aspiraciones de los hijos de Dios.

  1. El estilo misionero y evangelizador de Carlos de Foucauld.

Podemos hablar con toda razón de una nueva forma misionera en Carlos de Foucauld. Nueva en el sentido de que la organización de la misión y la aplicación de sus recursos no son en absoluto esenciales. Él hablará de medios pobres y hará incluso una renuncia efectiva a todo resultado visible y calculable.

Carlos de Foucauld actuando así se vincula a la experiencia de los apóstoles. “Para convertir el mundo como los apóstoles, siendo la piedra angular y el Jefe de la Iglesia, como san Pedro, no hay que prepararse en adelante, ni durante años ni meses, ni días, ni un solo minuto; es preciso obedecer en cualquier momento a las órdenes de Dios”. (Comentario de la lectura en el Santo Evangelio, Mateo 4, 18-20, Nazaret 1897).

Con otras palabras, el abandono radical a Dios inspira una forma de vida y de acción misionera, que está directamente en sintonía con el proceder y las huellas de los apóstoles. Las primeras generaciones de cristianos nunca han programado sus empresas misioneras en el imperio romano. Evangelizaron simplemente e invitaron a vivir la novedad cristiana en medio de la sociedad pagana. En el último período de su vida, el Hermano Carlos de Jesús, de forma espontánea, hace referencia al ejemplo de Priscila y Aquila para encontrar nuevos caminos de evangelización aptos para todo el mundo a través del amor mutuo. “Hagamos como Priscila y Aquila. Dirijámonos a los que nos rodean, los que conocemos, los que están cerca de nosotros, y empleemos nuestros mejores recursos. Con unos, el discurso, con otros, el silencio, con todos el ejemplo, la bondad, el cariño fraternal, haciéndonos cercanos a todos para ganarlos todos para Jesús. (Carta a José Horas, 28 de abril 1916).

Ciertamente, esta evangelización llena de sencillez, sin cálculo, sin una planificación previa, no es una evangelización fácil. Es una evangelización abierta a la novedad que aporta las personas y los acontecimientos. Es radical porque nos orienta y dirige a la fuente de la vida cristiana y a la vivencia del Evangelio sin glosa. Si Carlos de Foucauld es un modelo y una referencia para la misión cristiana es, precisamente, por su unión a la fuente de donde brota la vida cristiana que no es otra que el mismo Dios.

  1. Preguntas para la reflexión y diálogo.

 

  1. ¿Qué podemos hacer para salir hoy al encuentro del ser humano y ofrecerle el Evangelio?
  2. ¿Cuáles son las periferias [existenciales, sociológicas,…] de la Iglesia universal en la actualidad? ¿En mi diócesis? ¿En el lugar donde vivo?
  3. Estamos insertos en una Iglesia santa y pecadora, ¿qué hacer para entrar en un proceso de conversión pastoral? La teoría puede complementarse con las monografías que se apoyan en la experiencia de vida.
  4. ¿Qué aporta al Evangelio la espiritualidad foucauldiana cuando queremos concretar lo que significa una Iglesia en salida con amor preferente por las periferias?

PDF: Una Iglesia que sale al encuentro, Manuel POZO

Informe de gestión, hermano responsable, enero 2019

Destacado

Con alegría os presento este INFORME DE GESTIÓN como hermano responsable de nuestra fraternidad, apoyado por los hermanos del equipo internacional, y recogiendo lo vivido en este período entre el 12 de noviembre de 2012 y el comienzo de nuestra XI Asamblea Mundial el 15 de enero de 2019.

Clic en el siguiente icono para abrir el documento:

Sacerdotes diocesanos misioneros a la luz del Bienaventurado Hermano Carlos de Foucauld, Jean-François BERJONNEAU, asamblea de Cebu

Antes de presentarles algunos aspectos del mensaje del hermano Carlos que inspirarían nuestro ministerio como sacerdotes diocesanos, me gustaría resaltar algunos elementos del contexto global en el que nos encontramos y que le dan al tema de la fraternidad universal una actualidad candente.

¡Más que nunca, encontramos que en esta sociedad globalizada donde se desarrollan interdependencias, el futuro de nuestro planeta se juega en nuestra capacidad de vivir una solidaridad efectiva entre el Sur y el Norte!

Hoy, en el inicio de este año 2019, nos ubicamos en un contexto internacional nuevo y sorprendente con varios desafíos.

Lee el documento completo (PDF): Sacerdotes diocesanos misioneros a la luz del Bienaventurado Hermano Carlos de Foucauld, Jean-François BERJONNEAU, asamblea de Cebu

Revista Horeb Ekumene Febrero 2019

EN ESTE NÚMERO

  • 03 NOTICIAS
  • 09 Las tentaciones del maestro espiritual. Por Lydia Morales Ripalda.

El pasaje evangélico de las tentaciones de Jesús en el desierto es muy conocido, pero desde la piedad convencional casi siempre se hacen lecturas literales de él.

  • 13 Testimonio del P. Luca del Bo. Por P. Luca del Bo.

En un África cada vez más amenazada por Boko Haram y por el wahabismo de origen saudita, los imames piden la colaboración de los cristianos, a fin de mostrar un rostro más fraternal del islam.

  • 24 ¿Por qué los ateos creen en la religión?. Por Curtis Yarvin.

No todo el mundo en estos días cree en Dios. Pero casi todo el mundo cree en la religión.

 

  • 29 Lo que dicen las religiones: El cuerpo y la sexualidad. Por J.L. Vázquez Borau.

Hoy en día el cuerpo se ha transformado en el lugar donde reside la identidad personal. Avergonzarse del cuerpo es lo mismo que avergonzarse de uno mismo.

  • 35 Textos de Carlos de Foucauld.
  • 38 Desde la ermita. Por Emili Boïls.
  • 40 Organizaciones comprometidas con el diálogo interreligioso: KAIICID.
  • 42 Libros: La belleza de la fe

Abre la revista en el siguiente enlace (PDF): Horeb Ekumene febrero 2019