Mariano de los pobres y excluidos. Nicolás VIEL

Marzo 24, 2020

Hace unos días hemos despedido la vida de Mariano Puga; cura del pueblo, obrero, misionero y defensor de los derechos humanos. Volver a las imágenes y a los testimonios de su pascua es conmovedor.

Su partida estuvo marcada por la emoción, la sencillez, la belleza y la alegría, como su vida misma. Esa vida que ha sido cobijo de tantos rostros y gestos llenos de humanidad y simpleza, como lo rostros de su comunidad de La Minga, de los pobladores de Cristo Liberador de Villa Francia o de las muchas comunidades que su andar acompañó.

El pueblo sencillo fue el gran protagonista de su pascua y está bien que haya sido así, porque sus opciones fundamentales han estado sostenidas por la vida y fragilidad de ese pueblo, que lo despidió masivamente. Incluso su propia experiencia de Dios estuvo muchas veces sostenida por la fe de la gente sencilla, por su capacidad de confianza y organización, por la fuerza histórica de aquellos que son el reverso de la historia.

La diversidad de personas, grupos y comunidades que fueron a despedirlo habla de la apertura de su vida y de la universalidad del último lugar. Pocas veces coinciden en un mismo lugar pobladores, profesionales, artistas, políticos, estudiantes, etc. Su vida y los múltiples gestos que acompañaron su partida, nos vuelve a recordar que la fe no tiene una dimensión social y política sino que es esencialmente social y política.

En medio de los arribismos e indiferencias de la sociedad chilena, la vida de Mariano devela que la verdadera felicidad y libertad están en vivir con lo esencial, y que la plenitud no está en el subir sino en el bajar. La profecía de su actuar se ha jugado en lo pequeño de todos los días, en la fidelidad cotidiana, “dime como vives un día cualquiera y te diré si tiene futuro tu sueño del mañana” (Casaldáliga y Vigil).

La vida y pascua de Mariano nos permite afirmar que lo fundamental se juega en lo pequeño, que los grandes sueños se verifican en lo más simple y que la auténtica belleza se esconde en las realidades más sencillas, tal como lo expresa su compañero de camino Esteban Gumucio ss.cc, quien vivió esta dimensión cotidiana de la vida y la fe con enorme profundidad. Así, en la Cantata a los Derechos Humanos expresa: “Me gustan las flores que florecen en todos los caminos, pequeñas flores sin destino. Me gustan las simples cosas de siempre, humildes canciones que empezaron y murieron. Me gustan los pequeños gestos humanos: el niño y la niña de la mano, el pan por la mañana y el sol que se cuela en mi ventana”.

¿A quién pertenece esta hermosa y luminosa vida? Mariano es de muchos y muchas, que “lo han parido” como ser humano y sacerdote. Ya lo expresó en su despedida Paulo Álvarez, uno de sus tantos compañeros de camino, con enorme belleza poética: “Mariano de los sencillos; Mariano de los excluidos; Mariano de los humillados, También fuiste silencio, oración y contemplación. Mariano acordeón y fiesta; Mariano chala itinerante, en casa de los Zaqueos y contadores, sentado entre centuriones”.

Mariano también es de la Iglesia, que lo formó como ser humano y sacerdote. Sabemos que la amó y cuestionó profundamente. Lo mencionó Juan Barraza en la homilía de la misa de despedida: “Ha creído en la Iglesia a pesar de la Iglesia” (Casaldáliga). Mariano amó y sufrió la Iglesia. Sin embargo, su despedida nos mostró que su vida traspasa las fronteras eclesiales.

Mariano es del pueblo. Y estar en el corazón del pueblo es estar en el corazón de Dios. Su camino por Cerro Navia, Pudahuel, La Legua, Chiloé y Villa Francia, entre otros lugares,  son expresión de ese Dios que se abaja haciéndose hombre, pobre, trabajador, vecino, compañero y poblador por amor a su pueblo.
Mariano le pertenece a Chile entero, especialmente a los pobres y excluidos que masivamente salieron a las calles para expresarle su cariño y gratitud. Este pueblo herido y sin referentes encuentra en Mariano un motivo para continuar luchando, “hasta que la dignidad se haga costumbre”. En su memoria, ese pueblo marginado encuentra nuevas fuerzas para seguir abrazando sus sueños.

Los colores de las calles de ese domingo, el canto, la poesía, el arte popular también dejaron lugar para la pena. Y la pena que tenemos por su partida es la pena de Chile. Lloramos porque Mariano no ha podido ver el país de hermanos y hermanas que tanto soñó y por el que entregó su vida entera. Ya sin Mariano y solo con el amoroso recuerdo de su paso entre nosotros, habrá que continuar su utopía, que no es otra que la utopía de Cristo, esa que invita a dar la vida para que nazcan “poesías, cantos y tierra nueva”. Y como lo expresaba el mártir riojano Enrique Angelelli, asesinado por la denuncia de las violaciones a los derechos humanos en plena dictadura argentina, “hay que seguir andando no más”.

Mariano ha partido como vivió. Su vida nos reúne como país y como pueblo, su memoria nos abraza para que podamos volver a unirnos. Su abrazo eterno con el Padre es expresión de nuestro abrazo como pueblo, y como dice el poeta Raúl Zurita; “porque nos cegaron, nos rompieron, nos mataron, pero no vencieron nuestro abrazo, nuestro abrazo es invencible”. La pascua de Mariano grita desde la entraña de su pueblo “no nos robarán las esperanza”, “no nos robarán la capacidad de organizarnos”, no nos robarán la fuerza para seguir soñando utópicamente un nuevo Chile.

Descansa en paz, Mariano de los pobres y excluidos.

Nicolás Viel ss.cc
Abogado. Sacerdote Sagrados Corazones

PDF: Mariano de los pobres y excluidos. Nicolás VIEL

Homilía en la Pascua de Mariano PUGA. Juan BARRAZA

Queridos hermanos y queridas hermanas:

Los saludo a todos y todas en estos momentos en que nos encontramos en este templo para despedir a nuestro querido hermano Mariano, con emoción, con pena, pero también con esperanza en Jesús resucitado. Mariano ha partido, pero su memoria permanecerá para siempre en el corazón del pueblo chileno.

Antes que nada, deseo presentarme. Mi nombre es Juan Barraza, párroco de Caldera en Copiapó, y estoy aquí, con humildad, para celebrar con ustedes esta Cena del Señor siguiendo las huellas de quien fuera maestro de una liturgia con base científica, histórica e inculturada. Viví 10 años con Mariano en los ochenta, en la comunidad San Romero de la población Digna Rosa de la comuna de Cerro Navia. Soy de origen popular y en esa condición fui acogido por Mariano en la “nueva familia” que él constituyó con los pobres y postergados, sin renunciar a su propia familia biológica. Por el contrario, quiso siempre invitarlos a que imitarán el compromiso que él había hecho con el Señor Jesús. Continue Reading →

Mariano PUGA. Testimonio de Roberto GUZMÁN.

Mariano se está quedando… porque cuando una persona como él muere se queda definitivamente entre nosotros, en nuestros corazones y en nuestra historia… Mariano, como todos nosotros tiene muchos defectos, pero sus virtudes son tan poco comunes, que eclipsan por mucho todo lo que podría no gustarnos de él; destaca la fortaleza de su austeridad honesta y consecuente, además de la humildad de su bondadosa disposición, especialmente atenta a los más pobres y sufridos. Y agradecemos que su inteligencia no sea irónica… y que sepa cantar bien y tocar el acordeón.

Recuerdo que una noche mi tocayo cura Roberto Mosher, bajando por calle Los Baqueanos en Peñalolén, con las luces de Santiago a nuestros pies y rodeados de las voces del barrio me dijo: “–yo no sé si nosotros cuidamos al pueblo o son ellos quienes nos cuidan a nosotros”. Y yo creo que Mariano Puga ha sido un cura cuidado por el pueblo. El pueblo ha reconocido en este cuico de nacimiento a un hombre profunda y verdaderamente enamorado del camino de los pobres. La gente lo ha acompañado en todos los barrios donde ha estado, y él ha acompañado de cerca la vida y los caminos de todos los que ha visto en su vida, sin importarle en absoluto si fuera creyente o no. Tiene muy buena memoria su corazón ancho y generoso. Escuché hablar de Mariano Puga en 1979 y lo conocí en el invierno del 86, cuando Rufino me convidó a tomar once en La Penélope, la mediagua donde vivía Mariano en la población Digna Rosa. Moraban ahí también en ese tiempo Juan Barraza, el Ticho y dos o tres más. Eran los tiempos duros de la dictadura y comentaban de la represión en la zona. Mariano lideraba el Movimiento contra la Tortura Sebastián Acevedo, del que hacía parte mi abuela Josefina. Me impresionó Mariano. Por la pobreza de su estilo y por las noticias que mi abuela me contaba de él en las acciones en la calle; cuando por ejemplo se puso de pie frente a un paco e indicándole la luma le dijo “–usted ha venido aquí para castigar al pueblo, pégueme pues, aquí estoy yo, pégueme”. Mi abuela me dijo que el paco le dio la espalda y se corrió.

Yo soy hijo de un cuico que se hizo marxista y del Mir, y sé que enamorarse del camino de los pobres y jugárselas por defenderlos frente a la injusta agresión de Don dinero, no es fácil ni gratis. Pero para Mariano el ideal no era una dinámica social sino una persona: Jesús de Nazaret y su Evangelio, cuando nos dice que Diosito (¡Dios mismo!… el Creador de la Creación!) estaba con los pobres. Hay que decir que en los años ‘60 y ’70 fueron muchos los curas y monjas que optaron claramente por los pobres y se unieron cómplices en amistad (don Enrique Alvear, Alfonso Baeza, don Fernando Ariztía, Roberto Bolton, Pablo Richard, Blanca Rengifo, Ronaldo Muñoz, Meche y Elena Chaín, Esteban Gumucio, Karoline Meyer, Pepe Aldunate, Anita Gossens, Ignacio Vergara…), Mariano nunca fue un solitario. A Mariano lo motivó mucho seguir a Jesús al estilo del francés Carlos de Foucauld, un vizconde que se hizo pobre y “hermano de todos” siguiendo a Jesús. Puga se hizo obrero con un equipo de pintores de edificios, trabajando todas las mañanas hasta el almuerzo para en la tarde atender las comunidades. Una vez, yendo a la casa de mi mamá en calle Lastarria escucho: “Robeeeertoooo…!!!” Era el Mariano desde arriba de un andamio, con su cucurucho de papel y lleno de pintura que me hacía gestos de saludos. Permanentemente él atento al entorno. En estos momentos agoniza en La Minga, su casa en Villa Francia, siempre rodeado de nombres.

Por el año ’90 ó ’91 alguien dijo: “Mariano Puga está presente en la conciencia de todos los curas de Chile”, y yo creo que es verdad y eso irrita a casi todos los monseñores y a muchos curas que atienden con horarios y ‘respetables condiciones’. Y esto le trajo costos. Mariano algunas veces me habló de Néstor Paz Zamora y me regaló su bitácora. Néstor Paz fue un exseminarista boliviano (hermano de Jaime que fue presidente de Bolivia), que se unió a la guerrilla dejando tras su muerte un mensaje de amor y lucha por un mundo mejor. Mariano anhela constantemente ser radical. Me visitó en 2013 en África, meses después del funeral de Pierre Dubois, en que tras una entrevista The Clinic le había titulado “Los obispos no cachan una”. Eso le trajo problemas con los aludidos (aunque ahora es patente –y refrendado por el Papa- que el cura tenía toda la razón) y Mariano andaba bajoneado. No le gusta andar enemistado con nadie. Aunque no tranza en los criterios del Evangelio, es amistoso aun con los/as que piensan diametralmente opuesto a él. Fue cadete en tiempos del teniente Augusto Pinochet en la Escuela Militar, pero dudo que le hubiera dado la comunión en una Misa después del golpe del ‘73. Estuvo preso en Villa Grimaldi y nos contó que un agente de la Dina se le acercó preguntándole: “–Padre, cómo lo puedo hacer para bautizar a mi hijo?”. Años después Mariano presidió la Liturgia con la que se abrió el Parque por la Paz en el mismo lugar que fuera el horroroso cuartel Terranova desde donde desapareció tanta gente. En este cura querido cualquiera de nosotros/as se puede encontrar acogido/a, muy especialmente en los dolores que se sufran. Es por eso que hay Mariano para muchos años en la memoria de este Chile que necesita a gritos consolar tantas heridas que la codicia deja cada día en nuestras poblaciones y que violentamente saca ojos tratando vanamente de esconder su pecado.

Roberto Guzmán
La Bandera, 9 de marzo de 2020

PDF: MARIANO PUGA x RGH marzo 2020

El nazismo del siglo XXI contra los refugiados. Joaquín SÁNCHEZ SÁNCHEZ

Este artículo es un grito del dolor compartido hacia nuestras amigas y amigos refugiados que hemos compartido nuestra vida con ellos, nuestras compañeras y compañeros que están en Lesbos y en otras zonas de Grecia.

Las personas refugiadas huyen del horror de la guerra, muchas de ellas han enterrado algún hijo que han tenido que sacar de los escombros,  han visto cómo violaban a esposas, madres y hermanas y después las degollaban para causar el mayor dolor posible y el mayor miedo; personas refugiadas que han visto cómo sus hijos se desangraban por las heridas, gritando del dolor, y la única esperanza es que murieran lo antes posible y así un sinfín de situaciones tremendas. En contra de las personas refugiadas, el gobierno truco las utiliza cómo monedas de cambio por no encontrar el apoyo de la OTAN contra Siria y las lanzan contra la frontera como una forma de presión, utilizan su gran esperanza de llegar a Europa para poder tener un hogar y rehacer sus vidas, contribuyendo con su trabajo. Por otra parte, en Grecia, sobre todo en la islas, se ha dado rienda suelta a los grupos nazis de Amanecer Dorado para ponga controles, llevando cuchillos, y bates de beisbol, pegando paliza a refugiados, voluntarios y voluntarias, destrozando vehículos, periodistas, etc. Atacan sedes de ONGs, han quemado la oficina de ACNUR. Forman pandillas y van a la caza de las personas refugiadas. Por su parte la policía detiene a los refugiados, les pega y los maltrata, les quita sus objetos de valor y el dinero, los encierra sin darle comida ni agua y los deportan al día siguiente en un juicio sumarísimo, que dura unos dos o tres minutos con la sentencia ya firmada de deportación. La policía y el ejército los ataca disparando y embistiendo sus frágiles embarcaciones. Disparan y lanzan botes de humanos a niños y niñas. A todo esto hay que sumarle que se ha suspendido el derecho de asilo y los derechos humanos.
Todo esto planificado y apoyado desde la Unión Europea, que ya ha mando una comisión para avalar al gobierno griego. Es la confirmación de la derrota de la democracia, de los derechos humanos y de la humanidad en Europa. ¿Todavía no entendemos cómo llegó  el nazismo en Alemania?

Os pido un favor, utilicemos las redes sociales y todo lo que esté en nuestras manos para apoyar a la gente que huye del horror y en contra de la inhumanidad y la crueldad de los gobiernos.

Seguimos luchando, amando, soñando y cuidando la vida, a pesar de todo.

Chile: Jornada de Evaluación de las Semanas de Nazaret para Jóvenes

Entre el 3 y 5 de febrero recién pasados, se realizó la jornada de evaluación de las ocho versiones de la Semana de Nazaret para jóvenes que se han llevado a cabo, ininterrumpidamente desde el año 2012.  La jornada tuvo lugar en el Santuario de Santa Rosa de Pelequén, gracias a la acogida y apoyo permanente de su rector, el padre Juan Carlos Farías, a quien extendemos nuestro profundo agradecimiento.

Este encuentro contó con la presencia de distintos representantes de la familia de la espiritualidad del Hno. Carlos de Foucauld: la hermana Donata Cairo (Hermanitas de Jesús), Haydee Maldonado (Fraternidad Laica), Magaly Carreño (Instituto Secular Fraternidad Jesús Cáritas), el padre Fernando Tapia (Fraternidad sacerdotal Iesus caritas) y también de algunos jóvenes participantes de distintas versiones de la Semana de Nazaret para Jóvenes: Ximena Hormazabal y Osvaldo Muñoz. El encuentro se desarrolló en un ambiente marcado por la oración comunitaria, la celebración y adoración eucarística y el compartir fraterno.

El primer día de la jornada, estuvo dedicada a revisar la historia de las Semanas de Nazaret para jóvenes, desde su origen hasta sus distintas versiones, a partir de un documento síntesis elaborado por nuestro amigo y hermano Javier Pinto (teólogo), quien ha formado parte de la mayoría de los distintos equipos organizadores de esta instancia a largo de los años. Ese texto ha sido usado como documento de trabajo, donde se habla tanto de las acentuaciones de cada Semana de Nazaret así como de los testimonios entregados por algunos participantes al término de cada una de ellas.  Con esta información los asistentes a la jornada hicieron una relectura del documento, un posterior análisis sobre aquello que les llamó más la atención y formularon algunas conclusiones para el futuro de esta actividad juvenil.

Durante la mañana del segundo día, se dió un espacio para que Ximena y Osvaldo pudieran dar conocer detalles de su experiencia, las temáticas y la metodología tratadas en el Primer Encuentro de Jóvenes de América, organizado por la Fraternidad Laica Carlos de Foucauld y que fue realizado en Costa Rica durante el mes julio de 2019. Luego se expuso los resultados de la encuesta aplicada en forma online y que fue respondida por 17 participantes de las distintas Semanas de Nazaret para Jóvenes, como una forma de contar con su impresión transcurrido un tiempo importante después de vivir esta experiencia. Este número coincide también con el promedio de jóvenes participantes a lo largo de las ocho versiones de la Semana de Nazaret.

En el contexto de estos resultados, se tuvo muy presente tanto las luces como las sombras de estas semanas, de manera de tomar los resguardos apropiados para el futuro. En la tarde del mismo día, se dió inicio al proceso de sistematización de la Semana de Nazaret para jóvenes, a partir del documento síntesis, los resultados de la encuesta y la experiencia personal. Dicho trabajo estableció entre otras cosas, los objetivos y temáticas de cada dia de la semana de Nazaret, así como los perfiles para el equipo organizador, de los participantes y los criterios para elección del lugar de realización. Este documento estará completado en los próximos meses y será traducido al menos, al inglés, francés e italiano, de modo de ofrecerlo como un aporte para la familia espiritual del Hno. Carlos en otros países.

El último día de la jornada tuvo un énfasis en la creación de otros espacios para jóvenes que ya han participado en varias versiones de la Semana de Nazaret. Entre las alternativas se encuentra la vinculación a la experiencia de profundización en el desierto durante un fin de semana, espacio que ya se realiza por parte de laicos de la familia espiritual del Hno. Carlos. La otra opción es la experiencia de misiones, anunciando el evangelio de Jesús de Nazaret con el carisma de Carlos de Foucauld, proyecto que está en desarrollo.

Finalmente, se estableció que la próxima Semana de Nazaret para Jóvenes se llevará a cabo en el Santuario de Santa Rosa de Pelequén, gracias al apoyo y colaboración del padre Juan Carlos Farías, entre el 30 de enero y 06 de febrero del 2021. Este encuentro estará destinado para jóvenes que participan por primera vez de la Semana de Nazaret. Por su parte, el equipo organizador estará conformado, en primera instancia por los asistentes a esta jornada, aunque sabemos que podemos contar con el apoyo del padre Juan Barraza, Eliette Gutiérrez, el padre Arturo Mancilla y Javier Pinto, quienes por diversas razones, no pudieron asistir a esta instancia de evaluación.

Queremos agradecer a Dios por estos días de fraternidad, de memoria agradecida por su paso en este regalo que ha sido la Semana de Nazaret para Jóvenes y el nuevo impulso que le está entregando a este encuentro de jóvenes con Jesús de Nazaret en las huellas del Hno. Carlos.

Fraternalmente en Cristo.

Asistentes Jornada Evaluación
Semana de Nazaret para Jóvenes 2020

Santiago, 08 de febrero de 2020

PDF: Relato Jornada de Evaluacioìn Semana de Nazaret para Jovenes 2020

Papa Francisco y hermano Carlos. Retiro fraternidad de México. Hermanita María Lourdes de Jesús

Me han pedido intercambiar con ustedes sobre el tema de la visión apostólica/misionera del Papa Francisco y el Hermano Carlos. Es verdad que como seguidora de Jesús según la inspiración de Carlos de Foucauld, encuentro mucho impulso y confirmación en la visión de misión y de evangelización del Papa Francisco. Lo que hoy comparto con ustedes son algunos de estos aspectos. Y seguramente que ustedes, a partir de su experiencia y de su comunión con el Hermano Carlos, podrán añadir y enriquecer lo que yo pueda decir.

Lee el documento completo (PDF): Papa Francisco y el hermano Carlos