Horeb Ekumene, marzo 2019

EN ESTE NÚMERO

03 Noticias
10
El bien y el mal – Por José Luis Vázquez Borau
16 Doctrina de la no dualidad y cristianismo – Por Lydia Morales Ripalda
21 El señorío del mundo en Robert Hugh Benson y
en Erica Voegelin: clave interpretativa de los nuevos
movimientos religiosos. – Por Ángel Nuño López
35 En Argelia, a la luz del Assekrem – Por Paula Boyer
41 TEXTOS DE CARLOS DE FOUCAULD
45 DESDE LA ERMITA.-  Por Emili Boïls
49 Diáconas. Un ministerio de la mujer en la Iglesia. Ed: Serena
Noceti.
51 CUARESMA – Por Bernardo Cervellera

Ver revista (PDF): horeb ekumene marzo 2019

Carta de Cebu, enero 2019, asamblea general

Destacado

Del 15 al 29 de enero de 2019 hemos recibido del Señor un magnífico regalo : la asamblea internacional de la fraternidad Iesus Caritas en Filipinas. En Cebu, en la « House of Prayer » de Talavera, hemos vivido una bella experiencia de fraternidad universal a la luz de este tema : « Sacerdotes diocesanos misioneros inspirados por el testimonio de Carlos de FOUCAULD ».

Estamos muy agradecidos a las fraternidades sacerdotales Iesus Caritas de Filipinas, así como a la Iglesia diocesana de Cebu, representada por su pastor, monseñor José PALMA, que nos han acogido generosamente. Hemos sido 42 hermanos venidos de África, América, Asia y Europa, cada uno con su lengua, su cultura, su historia, sus experiencias, sus testimonios… Ha sido una preciosa manifestación del Espíritu de Pentecostés.

Hemos tenido la alegría de encontrar al pueblo de Dios en Cebu, a través de la participación en las celebraciones eucarísticas dominicales. Las fiestas del « Señor Santo Niño » y de « San Sebastián » nos han descubierto un pueblo de Dios entusiasta que celebra con una alegría contagiosa.

Dos acontecimientos nos han alegrado y entristecido durante la asamblea : la liberación de nuestro hermano Denis SEKAMANA, en Ruanda, después de una larga prisión, y el atentado el 27 de enero en la catedral de Jolo, con una veintena de muertos y más de 80 heridos. Rezamos por todas las víctimas y el progreso de la paz.

CONTEMPLACIÓN DE LA REALIDAD

El equipo internacional ha coordinado eficazmente las actividades de la asamblea a través de una metodología en tres etapas : contemplar la realidad, discernir y comprometerse. Hemos empezado por la escucha de las realidades que viven las fraternidades en sus países respectivos.

En la sociedad

  • La riqueza está siendo progresivamente peor repartida. Los ricos cada vez son más ricos, mientras que los pobres se quedan en la miseria.
  • Los pobres luchan por defender sus derechos, pero son las primeras víctimas de la violencia y de los tráficos de todas clases que surgen de la pobreza. El desprecio de los hombres por el medio ambiente y la explotación abusiva de los recursos del planeta han provocado una grave crisis ecológica donde los pobres son las principales víctimas.
  • Se desarrollan las migraciones causadas por la violencia y la inseguridad, mientras que los países ricos cierran sus fronteras.
  • En algunos países la aptitud de sus gobernantes para resolver los problemas de la sociedad se pone en duda, y los partidos nacionalistas y xenófobos van teniendo más poder,
  • En otros países, grupos extremistas han dividido las comunidades y extendido el miedo y la desconfianza en el corazón del pueblo.
  • El Islam está atravesado por corrientes contradictorias, y en ciertos países el integrismo y el terrorismo crece. Cristianos y musulmanes sufren.
  • Una creciente creatividad existe gracias a las ONG’s para responder a los grandes desafíos de la defensa de los Derechos Humanos, la inmigración, la ecología, la solidaridad con los pobres y vivir unidos en la diversidad de culturas.

En la Iglesia

  • En algunos países el número de cristianos disminuye y aumenta la indiferencia vis a vis de la religión y de la Iglesia. La secularización y el escándalo de los abusos a menores de sacerdotes y obispos han degradado aún más esta situación.
  • Pero muchos signos de esperanza han aparecido con la exhortación del papa Francisco « Evangelii Gaudium ».
  • Esta exhortación conduce a la Iglesia a un nuevo camino misionero más coherente con las esperanzas de la gente y más fiel al Evangelio.
  • Nos llama a vivir en la sencillez y en la proximidad con los pobres y a salir a « las periferias ».
  • Constatamos el aumento de laicos que están más comprometidos en su fe y que ellos mismos van siendo los evangelizadores.
  • Nos encontramos más abiertos al diálogo con los laicos y con los creyentes de otras confesiones y otras religiones,
  • Tenemos la necesidad de desarrollar iniciativas pastorales para formar pequeñas comunidades de base haciendo crecer la semilla del Evangelio en medio de los desafíos a los que el pueblo tiene que hacer frente.

En las fraternidades

  • Disminuye el número de miembros en algunas fraternidades por razón de la edad
  • En numerosas fraternidades la revisión de vida y la jornada de desierto no se practican. ¡Es un desafío que debemos tomar en serio !
  • Las fraternidades están creciendo en países del Sur.
  • Existe una buena comunicación entre las fraternidades del Norte y el Sur.
  • La vida de fraternidad se desarrolla gracias a los encuentros mensuales.
  • Las fraternidades viven parcialmente la adoración eucarística.
  • La voluntad de proximidad con los pobres es prioritaria en nuestros compromisos.

LOS CRITERIOS DE DISCERNIMIENTO

Las meditaciones de cada día, las conferencias y el compartir la experiencia nos han ayudado a profundizar en el discernimiento de todas las realidades contempladas.

Emmanuel ASI y Honoré SAVADOGO nos han facilitado meditar a diario el Evangelio del día y pensamientos del hermano Carlos. El primero nos ha invitado a acoger la llamada de Cristo a abrir nuestros corazones a nuestros hermanos y hermanas marginados y el segundo a seguir de cerca los pasos del hermano Carlos.

Las conferencias de Maurício da SILVA, de Jean François BERJONNEAU y de Manolo POZO OLLER nos han llevado a redescubrir los fundamentos de la misión y de la espiritualidad misionera del hermano Carlos y del papa Francisco. Esto ha sido una urgente llamada a asumir las convicciones misioneras para llegar a ser « Iglesia en salida » que anuncia la Buena Noticia a quienes se encuentran en las periferias geográficas y existenciales de la vida. Nos ha hecho resaltar algunos desafíos actuales en la misión : la degradación de nuestra « casa común », la emigración y el diálogo con los musulmanes.

En el capítulo de testimonios, nos hemos sentido muy motivados por el compartir de Mariano PUGA acerca de su experiencia pastoral con los pobres y oprimidos. También Fernando TAPIA nos ha presentado el documento sobre el Mes de Nazaret preparado por él, Jean-Michel BORTHEIRIE y Manolo POZO OLLER. Nos motivamos unos a otros para encontrar el tiempo necesario para este importante ejercicio de nuestra espiritualidad que nos facilita esta preciosa guía.

LAS LLAMADAS QUE ESCUCHAMOS

De cara a esta situación, y según los criterios enunciados, he aquí las llamadas para nuestra fraternidad :

En el corazón de nuestras sociedades

  • Queremos poner en práctica en nuestros países esta « fraternidad universal » a la que nos llama el hermano Carlos, poniéndonos al lado de los más pobres.
  • Para respetar con ellos este planeta que nos ha confiado el Creador,
  • Para luchar con ellos para que haya más justicia.
  • Para que la dignidad de cada persona sea respetada y cada uno pueda tener su parte de pan y de trabajo.

Al servicio de nuestras Iglesias

Hemos escuchado la llamada a :

  • Participar plenamente en esta « transformación misionera » a la que nos llama el papa Francisco en la « Evangelii Gaudium».
  • Consolidar las comunidades cristianas de base en torno a la Palabra de Dios.
  • Desarrollar la colaboración entre sacerdotes y laicos para comprometernos juntos en la misión, y luchar contra el clericalismo.
  • Ayudar a nuestras comunidades a estar « en salida hacia las periferias geográficas y existenciales ».
  • Hacer de la pobreza en nuestras comunidades un camino de solidaridad con los pobres.
  • Aprender a dialogar con los que creen o piensan de otra manera.
  • Contribuir a vivir con todos los grupos que componen la sociedad.
  • Invitar a nuestras Iglesias a acoger a los inmigrantes como hermanos y a Cristo mismo.

En nuestras fraternidades

Nos sentimos llamados a una conversión en la práctica de los medios de la fraternidad :

  • Hacer una auténtica « revisión de vida » como trampolín para la misión,
  • Respetar todos la adoración eucarística y los días de desierto indispensables parta seguir a Cristo en el camino hacia los otros.
  • Hacer del Mes de Nazaret una importante etapa para releer nuestro ministerio y ajustarlo al camino del hermano Carlos.
  • Desarrollar la relación entre las fraternidades de los diferentes continentes, gracias a la página « iesuscaritas.org ».
  • Dar a conocer la espiritualidad del hermano Carlos a las jóvenes generaciones.

LA ELECCIÓN DEL NUEVO RESPONSABLE INTERNACIONAL

Le agradecemos a Aurelio y a su equipo por el precioso trabajo llevado a cabo durante seis años.

Hemos elegido a Eric LOZADA, de Filipinas, como responsable internacional. Es el primer hermano de Asia en asumir esta responsabildad. Invocamos sobre él el soplo del Espíritu Santo para que sea fecunda su misión. Ha hecho su equipo de trabajo compuesto por Fernando TAPIA, Honoré SAVADOGO, Matthias KEIL y Tony LLANES.

Contamos con estos hermanos nuestros del nuevo equipo para que nos ayuden a « gritar el Evangelio con toda nuestra vida » y dar un nuevo aliento espiritual y misionero a nuestras fraternidades, pues como nos recuerda el papa Francisco, « Cristo resucitado y glorioso es la fuente profunda de nuestra esperanza, y su ayuda no nos faltará en el trabajo de la misión que nos confía », (Evangelii Gaudium N°275).

Los hermanos responsables y delegados en la asamblea general de Cebu,
Filipinas, enero 2019

PDF: Carta de Cebu, enero 2019, asamblea general, es

La misión del presbítero diocesano. Mauricio da SILVA JARDIM

XI Asamblea General de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas,
Cebu, Filipinas, enero 2019

OBSERVACIONES INICIALES

Es determinante tener claros los fundamentos de la misión. Una palabra muy usada hoy. Se llega a decir que todo es misión.

Toda obra, antes de ser construida, necesita de planificación. La construcción comienza por los cimientos y fundamentos que garantizan el ascenso del edificio. La misión, no es diferente. Precisamos dejar claro los fundamentos de la única misión que es de Dios.

La concepción de misión está muchas veces reducida a hacer cosas, elaborar esquemas, proyectos, cursos, visitas, experiencias, simposios y congresos. Esto se define como la misión programática.

La misión, a lo largo de la historia, fue delegada a congregaciones y grupos con carisma misionero. Se fue perdiendo la noción de misión como identidad, esencia, naturaleza de todo el pueblo de Dios. Algunos aún tienen la concepción de que misioneros son solamente aquellos que parten para otra nación.

CONCEPTO DE MISIÓN

En su origen, la palabra misión significa “envío”, “partir”, “salir”.

El término latino misio, quiere decir también “libertar”, “dejar andar”, “soltar”: el envío “tiene todo que ver” con libertad y liberación.

El Concilio Vaticano II recuperó la concepción teológica sobre la naturaleza de la misión.

MISIÓN DE DIOS

Esta visión se fundamenta en el concepto de misión que tiene su origen en el “amor Fontal” del Padre, un amor que sale de si por su propia naturaleza para llegar a todos (AG 2).

La misión, por tanto, es una sola. Ella es de Dios, nace en el corazón de la Trinidad. Dios es misión. El amor de Dios es un amor que no se contiene, que desborda, que se comunica, expande, dilata, irradia, difunde y sale de sí.

El propio Dios se auto envía para la misión del Hijo y del Espíritu. El Hijo es enviado por el Padre en la fuerza del Espíritu Santo.

Impulso de dentro hacia afuera

El origen de todo movimiento misionero está en el corazón de la Trinidad. El amor de Dios Padre no se contiene y se comunica. Dios es misión y la misión viene de Dios porque Dios es amor. La misión se refiere, primeramente, a lo que Dios es y no a lo que Dios hace. La misión revela la esencia de Dios de comunicarse y de establecer relaciones. Por eso la misión, no tendría, al principio, un porqué, no surgiría primeramente de una necesidad histórica, sino que es un impulso gratuito, de dentro hacia afuera, y de una forma de ser que tiene como origen y fin la vida divina (Cf. DAp 348)

LA SALIDA DE DIOS

Dios es, primeramente, un salir de sí mismo para libertar, salvar, curar…

“Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Ex 3, 7-8).

CONCEPCIÓN ECLESIOLÓGICA Y MISIONOLÓGICA

“La Iglesia no posee una misión, sino que la misión posee una Iglesia” (Stephen Bevans – Roger Schroeder, Diálogos proféticos).

Misión es la propia esencia de Dios que tiene una iglesia llamada a ser testigo de Cristo en el mundo y en la historia, hasta los confines de la tierra y el final de los tiempos. “La acción misionera es el paradigma de toda obra de la Iglesia” (EG 15).

¿Cómo nace la misión en nosotros?

ENCUENTRO

La misión comienza con la escucha de la voz de Dios. “Oir lo que el Espíritu dice a las Iglesias” (cf. Ap)

Encuentro con Jesucristo. Es un encuentro que da un nuevo horizonte a la vida.

Es un encuentro apasionante que se expande. El documento de Aparecida habla de diez lugares de encuentro (246-258).

“Conocer a Jesús es el mejor regalo que puede recibir cualquier persona; haberlo encontrado nosotros es lo mejor que nos ha ocurrido en la vida, y darlo a conocer con nuestra palabra y obras es nuestro gozo.” (DA 29)

Misión a partir de Jesucristo.

Cristo, luz para los pueblos (LG 1).

En el momento actual es oportuno proponer una dirección, una referencia, un sentido para la vida de las personas, que es Cristo Jesús. Hay una crisis de sentido. La fe en Él tiene implicaciones prácticas, o sea, irradiar fe, bondad, misericordia, comprensión.

La evangelización no está hecha solamente por palabras, sino sobre todo por el testimonio de vida. El hermano Carlos es un modelo de misión testimonial. Misión por la simple presencia, gratuidad y bondad.

PASIÓN

“Misión y pasión por Jesucristo es simultáneamente pasión por su pueblo” (EG 268)

Sin esta pasión, la misión queda reducida a hacer muchas cosas, andando de un lado para otro, sin mística y sin ardor. Misión es pues, cuestión de pasión e identidad cristiana.

¿Cuál es el objetivo de la acción misionera?

Transmitir la fe está en el corazón de la misión de la Iglesia. La iglesia existe para evangelizar. La iglesia es continuadora de la misión de Jesús. Proclamar y anunciar la Buena Noticia de Dios.

La iglesia debe estar al servicio de la implantación del Reino de Dios. Ella no es el fin, es medio, instrumento, señal de salvación.

Salvar, curar, liberar…

En la misión, la salvación está en primer lugar. Lo jurídico, institucional o doctrinal deben estar al servicio de la salvación.

Asumir el camino de vivir de Jesucristo. Jesucristo “pasó haciendo el bien” por este mundo (cf. Hch 10, 38). La vida y el testimonio son más importantes que la teoría.

Para misionar es fundamental experimentar la acción de Dios en nosotros. La misión se propaga por contagio personal. “La fe crece por atracción” (Benedicto XVI).

MENOS Y MÁS

“Cero burocracia y menos administración. Más pasión, más amor y más anuncio del Evangelio” (Papa Francisco, reunión de directores de OMP, junio 2017).

Jesús convocó un grupo de doce para que primero permanecieran con Él y después los envió a predicar (Cf Mc 3,14). La primera tarea del misionero es permanecer con Él para dejarse formar por su identidad. De este encuentro nace la misión que no tiene fronteras.

EL ESPÍRITU SANTO ES EL PROTAGONISTA

La misión es, pues, una cuestión de fe, de abandono en Dios. Por eso la primera obra es rezar por las misiones. El protagonista es el Espíritu Santo. Somos cooperadores de la misión de Dios.

COOPERACIÓN MISIONERA

Si la misión es toda iniciativa de Dios… ¿Cuál es nuestra parte?

Dios quiso necesitar de nosotros para la misión que es de Él. Necesita de nuestra colaboración, de nuestro sí, de nuestros pies, manos, ojos, oídos, de nuestra proximidad con sus hijos.

Está continuamente llamando colaboradores.

Yo soy una misión…

El Papa Francisco ha hablado de la dimensión existencial de la misión: “Yo soy una misión de Dios en la tierra, y para eso estoy en este mundo” (EG 273). La vida se torna una misión. Ser misionero está más allá de cumplir tareas o hacer muchas cosas. Está en el orden del ser. Es existencial, identidad, esencia, y no se reduce a algunas horas del día. En la ehortación apostólica Gaudete et Exsultate el Papa llega a afirmar: “No es que la vida tenga una misión, sino que la vida es una misión” (27). La misión nos tiene.

El movimiento de salida: la proximidad

¿Qué motivo tendríamos para salir de nosotros mismos, de nuestra comunidad, de nuestra tierra, si no tuviésemos algo que nos impulsa a hacer eso?

1. Podríamos ser atraídos por el encanto de lo desconocido o por la curiosidad de visitar otros lugares, encontrar otras personas y culturas diferentes: entonces haríamos turismo, o algo parecido, como intercambio, negocios, investigación, etc.
2. Podríamos salir con el deseo de conquista, queriendo expandir nuestra organización, nuestro mundo, explorando el mundo de los otros según nuestra visión y nuestras necesidades: entonces eso sería colonización.
3. Podríamos salir para huir de nuestra realidad y de nosotros mismos, buscando inspiración en una realización personal en otros lugares: si tomamos el caso de los migrantes y los refugiados que huyen para sobrevivir, podríamos decir que esa salida habría tenido como motivo de fondo un deseo personal.

IGLESIA EN SALIDA

No es el caso de la Iglesia, la motivación de su salir no está en sí misma. Al contrario, se trata de un “movimiento de salida de sí misma” (EG 97). “El discípulo misionero es un descentrado -dice el Papa Francisco- su centro es Jesucristo, que convoca y envía”. Aquí está el permanente discernimiento y la actitud penitencial de la “Iglesia en salida”, pues ella, al salir, podría estar colocándose en el centro a ella misma. “Cuando la Iglesia se erige en centro, se funcionaliza tornándose cada vez más auto referencial y debilita su necesidad de ser misionera”. (Papa Francisco, discurso JMJ, 28 de junio de 2013).

Por tanto, el motivo de salida de la Iglesia es exclusivamente Jesús que envía, y Jesús que es la razón del envío. Con afecto, la misión es un mandato: somos enviados no porque queremos, sino porque somos desafiados por Alguien a tomar iniciativa (Cf EG 24). En segundo lugar, somos enviados porque el Evangelio, por ser “Buena Noticia”, tiene en sí un contenido abrumador en su dinamismo de “salida” (Cf EG 20).

Por tanto, la Iglesia es llamada a estar “en salida” como su Señor que “sabe ir al frente, sabe tomar iniciativa sin miedo, ir al encuentro, buscar los alejados y llegar a los cruces de los caminos para invitar a los excluidos” (EG 24)

Este es el tiempo para que la Iglesia reencuentre el sentido de su misión, se libere de las amarras que le impiden el salir, tiempo de ser una Iglesia en salida.

Es con este objetivo que el Papa Francisco convoca a la Iglesia a salir, asumir la dinámica del “éxodo”.

EN MOVIMIENTO DE SALIDA

La Iglesia no está hecha para quedarse apenas constituida en sus instituciones, en sus asientos y en sus estructuras. Ella está existe para estar en movimiento y lanzarse al mundo. Esa es su naturaleza: su razón de ser está en salir.

LO QUE NOS IMPIDE SALIR

Dos realidades paralizan la Iglesia en su misionariedad-

1. La tentación de quedarse en el “centro”.
2. La preocupación de “querer ser el centro”. Tentación de autoreferencialidad.

“Cada cristiano y cada comunidad ha de discernir cuál es el camino que el Señor le pide” (EG 20).

Discernimiento para salir

El horizonte existencial de la Iglesia en salida son las periferias. El horizonte escatológico es el Reino de Dios. Iluminados por la alegría del Evangelio, cada comunidad deberá discernir qué periferias geográficas existenciales necesitan de una atención especial a la luz del Evangelio.

Esa salida, sin embargo, no se puede olvidar de la misión ad gentes, más allá de las fronteras.

¿Salir de qué manera?

La salida de la cual habla el documento Evangelii Gaudium, es una salida profunda, que toca las dimensiones más íntimas de la vida de los discípulos misioneros de la Iglesia. No es salir simplemente para imponer nuestra voluntad y nuestra visión del mundo, queriendo “organizar” el mundo de los otros. Eso no es misión, es colonización.

La salida exige permanecer…

Para salir es necesario permanecer unido a Aquél que nos envía. A lo esencial, a Jesús y su Evangelio. La salida es un viaje para fuera y para dentro de nosotros mismos. Al salir también encontramos a Dios en la carne sufriente de Cristo.

Somos una Iglesia en salida y somos una Iglesia que vuelve de la misión para testimoniar la alegría del evangelio.

El movimiento de entrada: el encuentro.

El proceso de salida implica un proceso de entrada: entramos en la casa de otro como huéspedes, para encontrar. Ese movimiento demanda kénosis, despojamiento.

Entrar como huéspedes es asumir la condición de peregrino y de extranjero que nos proporciona el don inestimable del otro, su experiencia.

Exige espíritu de adaptación, capacidad de comunicación, disciplina en la inserción, paciencia en la travesía, generosidad en la entrega, gran sensibilidad y pasión por el pueblo que nos recibe.

ÁMBITOS DE LA MISIÓN

La Iglesia existe para cooperar con la misión de Dios (Cf. 1 Cor 3,9; EG 12)

a. Pastoral – comunidades (en casa)
b. Nueva evangelización – sociedad (fuera de casa)
c. Misión ad gentes – sin fronteras ( en la casa de otro). Horizonte mayor para entender los otros ámbitos que están interconexos e interligados.

Misión ad gentes

“La transmisión de la fe, corazón de la misión de la Iglesia, se realiza por “contagio” de amor, en el que la alegría y el entusiasmo expresan el descubrimiento de sentido y de plenitud de la vida. La propagación de la fe por atracción requiere corazones abiertos, expandidos por el amor. No se puede colocar límites al amor: fuerte como la muerte es el amor (Cf Cat. 8,6). Y esa expansión genera el encuentro, el testimonio, el anuncio; genera el compartir de la caridad con todos aquellos que están lejos de la fe y se muestran indiferentes, a veces contrarios a ella”… Ambientes humanos, culturales y religiosos, aún más lejos al Evangelio de Jesús y la presencia sacramental de la Iglesia, constituyen las periferias extremas, los “últimos confines de la tierra”, para dónde, desde la Pascua de Jesús, son enviados sus discípulos misioneros, con la certeza de tener siempre a su Señor con ellos (Cf. Mt 28, 20; Hch 1, 8). Eso es lo que llamamos misión ad gentes” (Papa Francisco, discurso para el día mundial de las misiones 2018).

¿Qué es misión ad gentes?

Entre aquellos que no conocen a Jesucristo en medio de otros pueblos o sociedades. Misión en la casa del otro. La cooperación misionera se refiere a la misión ad gentes, a todos los pueblos.

La participación de cada Iglesia local en la misión universal, con los otros pueblos y con otras iglesias.

Más allá del aspecto territorial y geográfico, hoy se refleja, el nuevo ambiente cultural indiferente al evangelio.

Desviaciones de la misión ad gentes

La misión ad gentes estaba y está marcada por la mentalidad colonial, o sea, hay un cierto complejo de superioridad en relación a otros pueblos, culturas, tradiciones, estilos de vida. El otro es comprendido como destinatario y no como sujeto. Es una mentalidad marcada por el hacer misión para los otros y no con los otros. Algunos verbos que traducen este movimiento colonizador son: enseñar, conquistar, llevar, implantar, construir. En esta mentalidad no se considera el trabajo realizado por otras personas que llegan antes que nosotros. La misión evangelizadora no tiene inicio con mi llegada.

Este modo de pensar la misión, no se diferencia de los proyectos coloniales que desprecian las culturas locales para implantar una nueva mentalidad. La resistencia a la misión ad gentes que muchos agentes pastorales tienen, pasa por la comprensión de la misión en perspectiva colonizadora. Todavía hoy los misioneros llegan con el Kit listo, vinculando la misión con el concepto de despliegue, progreso y trasplante de la Iglesia en otra cultura. Se habla más de lo que se escucha, no valorando al otro como interlocutor. ¿Creemos o no en el protagonismo del Espíritu Santo que se nos anticipa en la misión?

Carlos de Foucauld

Es fundamental no abandonar el criterio misionero de la encarnación en un mundo cada vez más plural. En la mentalidad colonizadora se desprecian las lenguas locales, las tradiciones y los planes pastorales de las iglesias locales.

En la fraternidad tenemos el ejemplo del beato Carlos de Foucauld que sabe respetar y aprender la lengua y las tradiciones locales, ejercitando el ministerio de la bondad y de la simple presencia gratuita.

Mauricio da SILVA JARDIM
(Director General de Obras Misionales Pontificias de Brasil
y miembro del equipo internacional de la Fraternidad)

PDF: La misión del presbítero diocesano. Mauricio da SILVA JARDIM

Sacerdotes diocesanos misioneros a la luz del Bienaventurado Hermano Carlos de Foucauld, Jean-François BERJONNEAU, asamblea de Cebu

Antes de presentarles algunos aspectos del mensaje del hermano Carlos que inspirarían nuestro ministerio como sacerdotes diocesanos, me gustaría resaltar algunos elementos del contexto global en el que nos encontramos y que le dan al tema de la fraternidad universal una actualidad candente.

¡Más que nunca, encontramos que en esta sociedad globalizada donde se desarrollan interdependencias, el futuro de nuestro planeta se juega en nuestra capacidad de vivir una solidaridad efectiva entre el Sur y el Norte!

Hoy, en el inicio de este año 2019, nos ubicamos en un contexto internacional nuevo y sorprendente con varios desafíos.

Lee el documento completo (PDF): Sacerdotes diocesanos misioneros a la luz del Bienaventurado Hermano Carlos de Foucauld, Jean-François BERJONNEAU, asamblea de Cebu