II Asamblea Panamericana: propuestas de compromiso misionero

Santo Domingo, República Dominicana, febrero 2018

Proponemos volver a estudiar el documento “Propuestas para el crecimiento de nuestras Fraternidades”, elaborado en nuestra primera Asamblea panamericana, México, febrero 2016. Creemos que está plenamente vigente.

PROPUESTAS PARA RESPONDER AL DESAFÍO MIGRATORIO

1. UN SIGNO DE LOS TIEMPOS

La presencia de grandes cantidades de inmigrantes y refugiados en nuestros países no puede dejarnos indiferentes. Son un verdadero signo de los tiempos, que debemos examinar continuamente para descubrir las llamadas que Dios nos hace.

En general, nos hemos sensibilizado al respecto de la discriminación que sufren los inmigrantes, y frente a políticas que favorecen a los más poderosos; los “dueños de casa” hacen sentir su poder a los que vienen de fuera. En varios países, por miedo, se adoptan políticas de “derecha”, que rechazan al extranjero. Dada la masividad del fenómeno migratorio, en ciertos países hay temor de que lleguen a tomar el poder.

Las causas por las que se emigra son variadas, no solo la injusticia, sino también la búsqueda de una mejor calidad de vida. Detrás de esto está el capitalismo cruel y la desigualdad que genera.

En cuanto a la actuación de la Iglesia, en muchos países falta una palabra más clara y fuerte de parte de la Iglesia, y acciones concretas. Algunos de los hermanos de nuestra fraternidad están presentes en zonas donde se defienden los derechos de los inmigrantes, pero a veces no cuentan con el apoyo del mismo presbiterio o de los obispos.

2. ILUMINACIÓN

La Palabra de Dios y la espiritualidad del hno. Carlos nos interpelan a tratar a cada inmigrante y refugiado como un hermano. “Ya no hay judío ni griego, esclavo ni libre, varón ni mujer, porque todos ustedes son uno en Cristo Jesús” (Gal 3,28).

Valoramos en el testimonio del hno. Carlos el entregarse a todos y especialmente a los más abandonados, siguiendo el ejemplo de Jesús, que vivió el último lugar. Vemos en él un ejemplo de integración con la cultura, y de ir al encuentro de los demás, sin esperar a que ellos vinieran, aprendiendo su lengua, valorando su religiosidad. Carlos de Foucauld trabajó por los últimos, siendo francés en un mundo árabe. No tenía miedo a las amenazas, asumió riesgos y regaló un testimonio de cercanía física, cultural, social y religiosa con los nuevos hermanos. Es una presencia gratuita, sin esperar retribución y siempre disponible, aunque le interrumpieran su oración. Vuelve al pobre como un camino de salvación.

3. PROPUESTAS CONCRETAS

A. Queremos ser Iglesia en salida. Por lo tanto, proponemos no solo acoger a los inmigrantes sino ir a su encuentro y ponernos a su servicio para descubrir sus necesidades y responder a ellas en la medida que podamos, para favorecer su integración: escuelas de idioma, asesoría legal, documentación, acompañamiento pastoral.

B. Formarnos como pastores, junto con nuestras comunidades, sobre el desafío de la inmigración, tanto a nivel nacional como regional.

C. Conocer los organismos sociales y eclesiales que trabajan con inmigrantes, para involucrarnos en lo que ya se está haciendo.

D. Favorecer los espacios para la expresión de la propia cultura, por ejemplo, la liturgia.

E. Desarrollar nuestra función profética de anuncio y denuncia de las situaciones de injusticia hacia los inmigrantes.

F. Tener una actitud de cercanía hacia los sacerdotes que vienen de otros países a nuestras diócesis, mostrándonos para ellos como hermanos universales.

PDF: Propuestas de compromiso misionero. II Asamblea Panamericana

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