{"id":114,"date":"2014-01-06T13:57:35","date_gmt":"2014-01-06T12:57:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.iesuscaritas.org\/?p=114"},"modified":"2014-03-23T21:17:01","modified_gmt":"2014-03-23T20:17:01","slug":"carta-de-paris","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.iesuscaritas.org\/pt\/asambleas\/carta-de-paris\/","title":{"rendered":"Carta de Par\u00eds"},"content":{"rendered":"<p>CARTA DE PAR\u00cdS<br \/>\nAsamblea Internacional de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas.<br \/>\nPar\u00eds, 6 al 21 de Noviembre de 2012.<br \/>\nEn la celebraci\u00f3n de los cincuenta a\u00f1os del Concilio Vaticano II, en los inicios<br \/>\ndel \u201cA\u00f1o de la Fe\u201d, nos encontramos 47 hermanos sacerdotes, representantes<br \/>\nde 28 pa\u00edses de los cuatro continentes, reunidos en asamblea en el Foyer de<br \/>\nCharit\u00e9 de Poissy, en Par\u00eds. Est\u00e1n con nosotros Mariano Puga y Jaques Midy<br \/>\nque conocen la Fraternidad desde hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os. El delegado<br \/>\ndel Congo no pudo conseguir el visado y el de Canad\u00e1 tuvo que regresar<br \/>\nprecipitadamente por la muerte de un hermano.<br \/>\nLa elecci\u00f3n de Francia, para esta oportunidad, ha estado motivada por la<br \/>\nmemoria del Bienaventurado Carlos de Foucauld, ligado a algunos lugares<br \/>\nsignificativos, en algunas etapas de su vida: La Iglesia de San Agust\u00edn donde<br \/>\nse encontr\u00f3 con el Padre Huvelin, tan importante en su conversi\u00f3n en 1886; la<br \/>\nBas\u00edlica de Montmartre donde \u00e9l vivi\u00f3 una noche de Adoraci\u00f3n con Massignon.<br \/>\nFrancia est\u00e1 ligada a los inicios de nuestra Fraternidad Sacerdotal, fundada a<br \/>\nprincipios de los a\u00f1os 50 y a distintas ramas de la Familia Espiritual del<br \/>\nhermano Carlos, como las Hermanitas de Jes\u00fas y las Hermanitas del Evangelio<br \/>\nque nos brindaron su testimonio y que escuchamos con atenci\u00f3n.<br \/>\nLas conferencias nos han informado sobre la sociedad francesa y la<br \/>\nimportancia que tiene la Iglesia en este pa\u00eds. La visita y presencia en<br \/>\nParroquias y lugares de misi\u00f3n (c\u00e1rcel, diversas capellan\u00edas y la experiencia de<br \/>\nuna Parroquia en un barco sobre el Sena\u2026) nos han permitido aprender de la<br \/>\nrealidad de una Iglesia viva en un medio secularizado. La oraci\u00f3n lit\u00fargica, la<br \/>\nadoraci\u00f3n cotidiana, la Eucarist\u00eda diaria, como el d\u00eda de desierto, dieron a la<br \/>\nAsamblea un ambiente de espiritualidad fraternal. Los tiempos de convivencia,<br \/>\nlos intercambios y las comidas compartidas han ayudado a crear ese clima.<br \/>\nDespu\u00e9s de haber escuchado los informes de las diversas regiones del mundo,<br \/>\n\u00e9stos nos han hecho sentir con fuerza, c\u00f3mo la fe siempre motiva y da origen a<br \/>\n1<br \/>\nmaneras nuevas de construir la Iglesia, facilitando las llamadas y orientaciones<br \/>\nque renuevan nuestras fraternidades.<br \/>\n1.- Ecos de las regiones del mundo.<br \/>\nLos informes de los diversos pa\u00edses y continentes nos han enriquecido. Ellos<br \/>\nnos han permitido crear lazos profundos entre nosotros y nos hacen tomar<br \/>\nconciencia de nuestra complementariedad, en el respeto sincero de las<br \/>\ndiferentes realidades vividas por los unos y los otros, en el reconocimiento, con<br \/>\nhumildad, de los m\u00faltiples desaf\u00edos que encontramos.<br \/>\nLas fraternidades de \u00c1frica son marcadas por los contextos de sus pa\u00edses<br \/>\npol\u00edticamente inestables, econ\u00f3micamente d\u00e9biles y socialmente inseguros,<br \/>\ndonde nuestra presencia como sacerdotes, compartiendo la vida con la gente,<br \/>\nes a menudo, percibida como tranquilizadora y devuelve la confianza. Para<br \/>\nnuestras fraternidades las largas distancias y el mal estado de los caminos,<br \/>\ncomo la falta de dinero y de medios materiales, hacen dif\u00edciles las<br \/>\ncomunicaciones, y que los encuentros sean menos frecuentes, pero \u00e9stos<br \/>\njam\u00e1s significan obst\u00e1culos infranqueables. Lejos de ser esto una fuente de<br \/>\ndes\u00e1nimo, las dificultades particulares dinamizan m\u00e1s todav\u00eda a nuestras<br \/>\nfraternidades a profundizar la identidad propia y de crecer en n\u00famero por la<br \/>\nacogida de nuevos sacerdotes j\u00f3venes.<br \/>\nEuropa y Am\u00e9rica del Norte, gozan de una cierta prosperidad material,<br \/>\nreconociendo, al mismo tiempo, una crisis econ\u00f3mica y financiera profunda que<br \/>\nafecta al equilibrio de vida en muchas familias, desarrollando un gran<br \/>\nsentimiento de inseguridad. Las fraternidades son numerosas, pero los<br \/>\nmiembros envejecen, a imagen del clero diocesano. Sin embargo, los<br \/>\nsacerdotes que vienen de lejos enriquecen nuestros presbiterios y<br \/>\nfraternidades.<br \/>\nEl Continente Latinoamericano registra un cierto crecimiento econ\u00f3mico, pero<br \/>\nse trabaja con una inseguridad social creciente. La presencia del narcotr\u00e1fico y<br \/>\nsus v\u00edctimas\u2026 Tenemos un universo religioso marcado por la presencia de<br \/>\ndiversas sectas e Iglesias evang\u00e9licas. Se tiene relaci\u00f3n con las diversas<br \/>\nfamilias espirituales del hermano Carlos y nuestras fraternidades tienen<br \/>\nnumerosos simpatizantes sumando regularmente nuevos miembros.<br \/>\nAsia, en pleno desarrollo econ\u00f3mico. Continente de grandes religiones como el<br \/>\nIslam y el Hinduismo, la Iglesia Cat\u00f3lica es minor\u00eda, pero las fraternidades son<br \/>\npopulares entre los sacerdotes j\u00f3venes. El di\u00e1logo con las otras religiones se<br \/>\ndesarrolla guardando siempre la identidad de la fe cristiana.<br \/>\n2.- Anuncio de la fe.<br \/>\nSeg\u00fan los lugares del mundo, dentro de las diversas situaciones vividas, la fe y<br \/>\nsu anuncio se ven de manera diferente.<br \/>\nLa fe toma primero forma de ganas de vivir, de existir. Dentro de las diversas<br \/>\netapas de la vida personal y colectiva, se trata de creer que la vida merece la<br \/>\npena. En esta forma elemental de la fe, se encuentra la universalidad del<br \/>\nevangelio, donde todos los seres humanos est\u00e1n dentro de una misma<br \/>\naventura. Es creer que la vida vale la pena de ser vivida. Delante de todas las<br \/>\n2<br \/>\ncategor\u00edas y manifestaciones del mal, que golpean a la humanidad, la fe se<br \/>\nesfuerza en anunciar una noticia de bondad radical. Por lo tanto, unidos a<br \/>\nJes\u00fas, en esta noticia de bondad que es el evangelio, creemos que el mal no<br \/>\ntiene la \u00faltima palabra. Es \u00e9sta una condici\u00f3n que hace posible la fe y la<br \/>\nlibertad de creer en las personas, ayudando a que la fe nazca en ellas.<br \/>\nEn efecto, en Jes\u00fas de Nazaret, en su manera de ser y de vivir, podemos ver<br \/>\nc\u00f3mo el Evangelio se hace presente en todos los seres humanos. Jes\u00fas<br \/>\nsiempre dec\u00eda lo que pensaba y hac\u00eda lo que dec\u00eda; se pon\u00eda siempre en lugar<br \/>\ndel otro, sin abandonar el suyo, con hechos que expresaban su compasi\u00f3n,<br \/>\nllevada hasta el extremo, haciendo cara a sus adversarios. El Evangelio es as\u00ed<br \/>\nadmirable humanamente, porque Jes\u00fas es libre hasta para entregar su vida.<br \/>\nNosotros estamos unidos ah\u00ed a la vida y destino del hermano Carlos, que ha<br \/>\nbuscado imitar a Jes\u00fas en su vida y en su muerte.<br \/>\nEsta imitaci\u00f3n de la vida de Jes\u00fas en la cercan\u00eda y hospitalidad, en su itinerario<br \/>\ny libertad para relacionarse consigo misma, engendra una Iglesia siempre en<br \/>\ng\u00e9nesis. La Iglesia nace donde la fe se engendra, en los encuentros sencillos,<br \/>\nen la hospitalidad y las actitudes de acogida, como el balsero que ayuda a<br \/>\ncruzar el r\u00edo. Releyendo las Escrituras, el balsero, que podr\u00eda ser uno de<br \/>\nnosotros, da una dimensi\u00f3n visible a la fe, uniendo los sacramentos a los<br \/>\nsignos mesi\u00e1nicos de Jes\u00fas. Una comunidad pobre y peque\u00f1a, descubre<br \/>\nentonces que la fraternidad que ella vive elimina las fronteras del espacio y<br \/>\ntiempo; cuando se supera el umbral de la contemplaci\u00f3n en la liturgia y la<br \/>\nadoraci\u00f3n, descubre que el cuerpo de Cristo se construye en ellas, y que las<br \/>\ninserta en el inmenso pueblo de Dios, la Iglesia, caminando hacia Dios.<br \/>\nHemos comprendido mejor que las respuestas a los numerosos desaf\u00edos que el<br \/>\nmundo nos presenta se dan en los gestos cotidianos. Cuando las comunidades<br \/>\ncristianas se hacen transparentes al Evangelio, relativizan sus preocupaciones<br \/>\ninternas y en un movimiento unido a la Encarnaci\u00f3n quieren arriesgarse<br \/>\ntestimoniando su solidaridad con los m\u00e1s fr\u00e1giles de los humanos.<br \/>\nReconociendo la singularidad de cada persona, por los lazos de cercan\u00eda y<br \/>\namistad, las fraternidades viven la relaci\u00f3n entre unos y otros sin miedos y se<br \/>\nabren a la universalidad. La hospitalidad de verdad llega a ser el lugar de la<br \/>\nrevelaci\u00f3n de Dios que se da a conocer en lo inc\u00f3gnito de los encuentros y<br \/>\nsingularmente en el encuentro del excluido. As\u00ed, la Iglesia, que puede por<br \/>\ndiversas razones desaparecer en cualquier lugar, adquiere una figura de<br \/>\ndi\u00e1spora, y no cesa de nacer all\u00ed donde la fe emerge nuevamente, poni\u00e9ndola<br \/>\nal servicio del bien com\u00fan y de la unidad social. Ah\u00ed es donde hoy est\u00e1 la<br \/>\nNoticia de Jes\u00fas mismo, hecho bondad, que nos ha unido en fraternidad y que<br \/>\nqueremos vivir seg\u00fan sus llamadas.<br \/>\n3.- Llamadas y orientaciones para nuestras fraternidades.<br \/>\nEn esta Asamblea Internacional hemos experimentado la diversidad, diferencia<br \/>\ny originalidad de cada uno, representantes de las distintas fraternidades, hijos<br \/>\nde nuestra propia cultura y hemos vivido la alegr\u00eda de la comuni\u00f3n y<br \/>\ncomunicaci\u00f3n, por la presencia del Esp\u00edritu de Jes\u00fas de Nazaret, pero \u00bfqu\u00e9<br \/>\npasa con el resto de la gente que no conoce a Cristo Jes\u00fas? Y si lo conoce o<br \/>\nha o\u00eddo hablar de \u00e9l \u00bfC\u00f3mo lo asume en su vida cotidiana?<br \/>\n3<br \/>\nLa globalizaci\u00f3n actual nos divide, nos hace experimentar la presencia del<br \/>\notro, que es distinto a nosotros, provocando acogidas, desencuentros y<br \/>\ntemores. Entonces \u00bfc\u00f3mo encontrarnos?<br \/>\nHoy, la discusi\u00f3n es de car\u00e1cter \u00e9tico, que encuentra resistencia en muchos,<br \/>\nsobre todo si se tiene poder, para as\u00ed construir la tierra, a partir de nuestras<br \/>\noriginalidades, como un Hogar para todos, sin exclusiones o dominios de unos<br \/>\nsobre los otros. Ante esto, \u00bfcu\u00e1l es nuestra originalidad y aportaci\u00f3n como<br \/>\nFraternidad?<br \/>\nNuestro ideal es vivir el amor de Dios en Jesucristo, al estilo del hermano<br \/>\nCarlos, como fruto del Esp\u00edritu Santo, en la cercan\u00eda, presencia y respeto, con<br \/>\nel otro, desde lo peque\u00f1o, cotidiano, siempre desde los m\u00e1s d\u00e9biles,<br \/>\ndespojados y excluidos, que Dios ama y desde donde nos interpela.<br \/>\nComo sacerdotes diocesanos, debemos reconocer nuestra realidad: en<br \/>\nalgunos pa\u00edses somos pocos; nos envejecemos; algunos en el presbiterio nos<br \/>\nmiran con curiosidad, sobre todo los sacerdotes j\u00f3venes; algunas de nuestra<br \/>\nfraternidades enfrentan dificultades enormes, incluso con riesgo de la vida;<br \/>\npero tambi\u00e9n vemos tanto compromiso, entrega y fidelidad en nuestros<br \/>\nhermanos, en tantos lugares del mundo, y se nos llama a fomentar la formaci\u00f3n<br \/>\nde fraternidades en todas partes.<br \/>\nEsto nos exige fortalecer nuestra vida de comunidad, en la escucha de la<br \/>\npalabra de Dios compartida, en la revisi\u00f3n de vida, en la unidad de la adoraci\u00f3n<br \/>\neucar\u00edstica, en el d\u00eda de desierto y en el testimonio sencillo de la vida cotidiana,<br \/>\nall\u00ed donde la Iglesia nos coloca y env\u00eda, como sacerdotes diocesanos.<br \/>\nEs importante que los sacerdotes m\u00e1s j\u00f3venes nos conozcan, no para buscar<br \/>\nprestigio o fama, sino como un servicio sincero a la vida espiritual de la Iglesia,<br \/>\nen la fidelidad a ella y nuestros obispos. Esto se lo debemos a los pobres.<br \/>\nLos hermanos mayores son parte importante en nuestras fraternidades y<br \/>\nnecesitamos de su testimonio de una vida de entrega de s\u00ed mismos y la fuerza<br \/>\nde su oraci\u00f3n. Los que ya han partido a la casa del Padre: sentimos su<br \/>\npresencia y comuni\u00f3n con nosotros.<br \/>\nAcrecentar nuestra solidaridad y sentido misionero local e internacionalmente,<br \/>\ncomo hermano universal, de todos, sobre todo cuando la cultura actual fomenta<br \/>\ny dinamiza el individualismo, provocando la soledad y abandono de tantos<br \/>\nhermanos.<br \/>\nNo acostumbrarnos a la realidad, sino dejarnos interpelar y cuestionar por ella<br \/>\ndesde el Evangelio, sobre todo desde la sabidur\u00eda de los pobres, en el camino<br \/>\nde Jes\u00fas, ejerciendo la autoridad como servicio.<br \/>\nSer signos de acogida, gratuita y amorosa, con los in\/emigrantes, refugiados y<br \/>\nexiliados, que el sistema mundial actual provoca, reconociendo lo que ellos<br \/>\naportan, m\u00e1s que las dificultades que nos plantean. Reconocer todas las<br \/>\nnuevas formas de esclavitud que se nos presentan, que someten y alienan a<br \/>\ntantos hermanos, haci\u00e9ndolos funcionales (consumidores) al sistema imperante<br \/>\ny que solo privilegia a algunos. Que nuestro sufrimiento, verg\u00fcenza y dolor, por<br \/>\nla infidelidad a su ministerio, de algunos sacerdotes, sobre todo en el abuso de<br \/>\n4<br \/>\nmenores, nos haga m\u00e1s humildes y fieles a la voluntad de Dios. \u201c\u00a1Estad<br \/>\ndespiertos!\u201d<br \/>\nMadurar, crecer y vivir la vida en fraternidad. Que el estar solo o aislado sea<br \/>\nuna excepci\u00f3n, y que se busque superar con prontitud. \u00c9sta es nuestra mayor<br \/>\nfortaleza y que nos ayuda a discernir, con otros, lo que Jesucristo nos dice hoy.<br \/>\nEs la ayuda m\u00e1s eficaz para fortalecer nuestra propia vocaci\u00f3n en el mundo y<br \/>\nla Iglesia, en nuestro propio entorno.<br \/>\nEl testimonio silencioso, de presencia real, de vida de oraci\u00f3n que une la fe y la<br \/>\nvida, en la acci\u00f3n solidaria cotidiana, a\u00fan en la rutina, es la respuesta m\u00e1s<br \/>\neficaz a todo fundamentalismo, que oscurece el amor de Dios Padre e impide<br \/>\nel encuentro real y eficaz, a partir desde el respeto a nuestra propia identidad.<br \/>\nAh\u00ed nos encontramos con Jes\u00fas Resucitado.<br \/>\nPreocuparnos y movernos para la realizaci\u00f3n del mes de Nazaret, para que<br \/>\ntodos los hermanos de nuestras fraternidades tengan la posibilidad de vivir esta<br \/>\nexperiencia en el esp\u00edritu del hermano Carlos, en la intimidad del amor en<br \/>\nJesucristo, que determina nuestra orientaci\u00f3n y acci\u00f3n, como vida fraterna al<br \/>\nservicio de los pobres y desde ellos, y con ellos dejarnos conducir por el<br \/>\nEsp\u00edritu Santo.<br \/>\nPor \u00faltimo, es necesario profundizar y realizar, encuentros regionales y<br \/>\ncontinentales, para conocernos y experimentar la comuni\u00f3n, en el servicio<br \/>\ndesde los pobres, en el camino que nos propone el hermano Carlos desde<br \/>\nnuestro amor y fidelidad a Jesucristo, que nos da vida, nos devuelve la<br \/>\ndignidad de ser hijos y, por lo tanto, hermanos responsables unos de otros.<br \/>\nHemos elegido a Aurelio Sanz, de Espa\u00f1a, como<br \/>\nresponsable internacional y aprobado su equipo<br \/>\ncompuesto por Jean Fran\u00e7ois Berjonneau<br \/>\n(Francia), Mark Mertes (EEUU), Emmanuel Asi<br \/>\n(Pakist\u00e1n), Mauricio da Silva (Brasil) y F\u00e9lix<br \/>\nRajaonarivelo (Madagascar)<br \/>\nConclusi\u00f3n.<br \/>\nEn este a\u00f1o en que conmemoramos el Concilio Vaticano II, recordemos que<br \/>\naspectos de la espiritualidad del Bienaventurado Hermano Carlos de Foucauld<br \/>\nse encuentran en textos conciliares, y que la familia foucauldiana, de la que<br \/>\nformamos parte, contribuye al nacimiento de la Iglesia de nuestro tiempo,<br \/>\nrepartida por todas las naciones, por hacerla accesible a todos los hombres.<br \/>\nTestigos y portadores del Evangelio de la bondad, desde las fraternidades, con<br \/>\nla originalidad de nuestro carisma y vocaci\u00f3n, nos presentamos a los hombres<br \/>\nen el Dios de amor, que se hace hermano en Jes\u00fas de Nazaret.<br \/>\n5<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CARTA DE PAR\u00cdS Asamblea Internacional de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas. 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